Pieza clave e infaltable de los asados, su preparación esconde algunos secretos. Todo lo que tenés que saber para que los chorizos salgan perfectos.
Al plato o en pan, el chorizo es un infaltable de todo asado. Es otro símbolo parrillero de tradición y encuentro. Su preparación perfecta depende de varios factores: el manejo del fuego, el tiempo y algunas técnicas que, de cumplirlas, marcarán la diferencia entre un resultado reseco o quemado y uno jugoso, con la piel crocante y un sabor profundo.
Una de las claves está en elegir chorizos artesanales o en carnicerías de confianza. El equilibrio entre carne magra y grasa debe ser de 70/30 para obtener jugosidad. Otro paso importante antes de la cocción es sacarlos de la helada entre 20 y 30 minutos antes de ponerlos al fuego. Esto se debe a que, si están muy fríos, se cocinarán de forma desigual.
Tras limpiar y engrasar la parrilla para evitar que los chorizos se peguen, llega el momento del fuego. Lo ideal es una temperatura media: brasas parejas, carbón blanco y sin llamas altas. Se debe evitar fuego directo intenso, algo que puede quemar la piel sin cocinar el interior.
Con este procedimiento, el chorizo alcanza el punto justo, con piel crocante y centro jugoso:
Estos consejos -y errores a evitar- provienen de parrilleros que enseñan cómo lograr el equilibrio perfecto, basándose en recetas tradicionales de la parrilla argentina:
En enero pasado, el choripán fue elegido como la comida callejera más valorada de Latinoamérica, según un ranking mundial elaborado por Taste Atlas, una reconocida guía especializada en cocina tradicional.
El sándwich argentino participó dentro de la categoría "hot dogs", donde compitió con preparaciones típicas de distintos países de la región. Con una puntuación de 4,2 estrellas, se ubicó en el primer puesto y se convirtió en la opción más votada del listado. Según los profesionales, el ahumado del embutido, sumado a la mezcla de especias del chimichurri, fue clave para seducir a los especialistas y al público que participó de la votación.