Combatí las bajas temperaturas con esta receta de guiso de lentejas, una preparación tradicional, simple y económica.
Con la llegada de las temperaturas más frescas, el guiso de lentejas se posiciona como una de las comidas predilectas para esta época del año. Esta preparación reúne ingredientes sencillos y económicos, logrando un resultado rico, abundante y nutritivo, ideal para quienes buscan un plato caliente y rendidor, ya sea para disfrutar solo o en compañía.
La receta tiene como ingrediente base a las lentejas, legumbres económicas y versátiles. Al cocinarlas con elementos grasos como la panceta ahumada y la paleta de cerdo, se logra una base sabrosa. Agregados como chorizo colorado, panceta, verduras y hierbas aportan sabor, textura y aroma.
Para una preparación de cuatro porciones, serán necesarios los siguientes ingredientes:
Preparación: dejar las lentejas en remojo por 24 horas. Luego, lavar bajo agua para eliminar impurezas. Lavar las lentejas bajo agua fría y retirar piedras o impurezas. Escurrir bien. Pelar y picar finamente las cebollas. Cortar las zanahorias en cubos medianos. Lavar y cortar los puerros en rodajas finas. Pelar y picar los dientes de ajo. Pelar las papas y cortarlas en cubos regulares para que se cocinen parejos. Cortar la paleta, la panceta ahumada y el chorizo colorado en cubos pequeños.
Sellado de las carnes: saltear la panceta en una sartén o cacerola grande, dejando que suelte su grasa y se dore ligeramente para potenciar sabor. Añadir la paleta y dorarla por todos lados para formar una costra que aportará gusto y color al guiso. Reservar momentáneamente la paleta y la panceta para continuar con las verduras.
Sofrito de verduras: en la grasa que quedó en la olla, bajar a fuego medio y agregar las cebollas. Cocinar hasta que estén translúcidas y comiencen a dorar ligeramente. Incorporar las zanahorias y los puerros, continuar cocinando hasta que las verduras estén tiernas y el conjunto tenga un ligero tono caramelizado. Agregar el ajo picado en los últimos minutos para que no se queme.
Condimentar: incorporar una pizca de sal y pimienta; añadir orégano seco, laurel y una cucharadita de pimentón dulce. Si se desea un toque picante, sumar una pizca de ají molido. El pimentón y el ají molido aportan color y profundidad al caldo.
Unir los sabores: verter el vino tinto y raspar el fondo con una cuchara de madera para despegar los restos del fondo. Dejar reducir el alcohol durante un par de minutos hasta que el aroma a vino se suavice. Volver a incorporar la paleta y la panceta junto con los chorizos. Mezclar para que las carnes se impregnen del sofrito y del vino reducido.
Agregados principales: añadir las lentejas escurridas a la olla y mezclar con las carnes y verduras. Verter los dos litros de caldo de verduras caliente; el líquido debe cubrir holgadamente los ingredientes, ya que las lentejas y las papas absorberán parte del líquido durante la cocción. Incorporar las papas cortadas y ajustar el punto de sal y pimienta. Añadir una ramita de laurel y más orégano si se desea. Tapar la olla parcialmente para permitir una cocción controlada.
Cocción lenta y control de textura: cocinar a fuego medio-bajo durante aproximadamente 30 minutos, dependiendo del tipo de lenteja y del tamaño de los cortes. Es importante controlar el guiso cada 10 o 15 minutos: remover con cuidado para evitar que las lentejas se peguen al fondo y verificar el nivel de líquido; si se evapora mucho, añadir caldo caliente o agua. A mitad de cocción, pinchar las papas y las lentejas para comprobar su textura. Unos 10 minutos antes de finalizar, probar la sazón y ajustar sal, pimienta, ají molido o pimentón según prefiera.
Servicio: servir el guiso bien caliente, con un chorrito de aceite de oliva opcional y pan crujiente al costado. El chorizo puede colocarse entero para que cada comensal lo corte o ya estar integrado en rodajas en la olla.