Este plato mezcla un corte de carne delicioso con el aporte único del queso y la salsa de tomate. Cómo prepararlo, según la receta de simples pasos.
En la previa de muchas reuniones familiares o de amigos surge la duda sobre qué comida preparar: ¿carne o pizza? Para los indecisos, existe un plato que reúne lo mejor de ambos mundos: el matambre a la pizza. Se trata de una mezcla perfecta entre un corte delicioso y el toque especial que siempre dan la salsa y el queso.
El matambre vacuno -también lo hay de cerdo- proviene de la parte externa del animal entre las costillas y la piel. Es un corte delgado, con una fibra marcada y una fina capa de grasa por sectores.
Por su forma alargada y su grosor, suele rellenarse, enrollarse o, como en este caso, emplearse entero para hacer un “a la pizza”. Una de sus grandes ventajas es la versatilidad. Se lo puede hacer en la parrilla, sumando el característico gusto ahumado que aportan las brasas, o al horno, asegurando una cocción pareja y permitiendo controlar mejor los tiempos.
La naturaleza del matambre hace que, sin un tratamiento adecuado, pueda quedar algo duro o gomoso. Para evitar esto, uno de los pasos más importantes de la preparación antes de cocinarlo es ablandarlo o “tiernizarlo”.
La técnica más habitual para lograr ternura consiste en cocinar el matambre suavemente en líquido (caldo de verduras, leche o una mezcla de ambos) hasta que las fibras pierdan rigidez.
Se deja hirviendo a fuego suave alrededor de 2 horas, o 40 minutos en olla a presión. La leche aporta grasas y proteínas que ayudan a ablandar, mientras que el caldo suma sabor. Permitir que el corte repose en ese líquido templado-caliente y luego secarlo y dorarlo ligeramente mejora la textura final.
A través de su página web, la influencer culinaria Paulina Cocina compartió una receta de matambre a la pizza que rinde para entre cuatro y seis personas. Para su preparación, serán necesarios los siguientes ingredientes:
Preparación: limpiar el matambre retirando la mayor cantidad de grasa posible. Salpimentar por ambos lados y frotar suavemente con ajo en polvo y un poco de ají molido o pimentón para aportar sabor.
Tiernizado y cocción: en una cacerola, colocar el matambre y verter 1 litro de líquido: puede ser todo caldo de verduras, toda leche o una mezcla (500 ml de caldo + 500 ml de leche). Añadir dos hojas de laurel, dos dientes de ajo enteros machacados y una ramita de romero. También se puede sumar un hilo de aceite de oliva. Llevar todo a fuego medio hasta que el líquido apenas comience a hervir. Luego bajarlo al mínimo y cocinar lento durante 2 horas para que quede bien tierno.
Escurrir, secar y llevar al horno: retirar el matambre del líquido con cuidado y dejarlo reposar sobre rejilla o fuente para que escurra. Secar con papel de cocina para facilitar el dorado posterior. Luego, colocar el matambre en una fuente con un poco de aceite y llevarlo al horno precalentado a 200º entre cinco y siete minutos para que se dore.
Sumar el queso y la salsa: retirar del horno y cubrir el matambre con una taza de salsa de tomate distribuida uniformemente. Agregar las fetas de jamón o lomito sobre la salsa, y luego cubrir con el queso cremoso o mozzarella desmenuzada o en fetas para que funda bien. Llevar al horno entre tres y cinco minutos para que se derrita el queso.
Condimentar y servir: una vez fuera del horno, si se desea, se puede espolvorear con orégano seco para darle un toque más de frescura. Antes de cortarlo, dejar que repose al menos 5 minutos.