Con un matambre jugoso, salsa casera y una lluvia de queso gratinado, este clásico combina dos pasiones nacionales: la parrilla y la pizza.
En nuestro país el asado es más que una comida; es una ceremonia. Y el matambre, ese corte delgado y sabroso, tiene un lugar especial en el corazón de los amantes de la parrilla. Pero cuando al matambre lo transformamos en pizza, la magia sucede. Esta combinación, que une lo mejor de dos mundos, es ideal para compartir con familia y amigos, ya sea como plato principal o en reuniones al aire libre.
El éxito del matambre a la pizza está en los detalles. El matambre debe ser de buena calidad, con un equilibrio entre carne y grasa para garantizar sabor y textura. Si bien la parrilla es el método más clásico para cocinarlo, también se puede hacer al horno o a la plancha, logrando resultados igualmente deliciosos.
Para ablandar el matambre y lograr que quede tierno, una técnica infalible es hervirlo previamente. Este paso, aunque opcional, asegura que se cocine uniformemente y permite una textura más suave al momento de comerlo.
Para preparar esta receta necesitarás:
El matambre a la pizza es una receta versátil que admite muchas variantes. Podés agregarle champiñones salteados, jamón cocido, pimientos asados o incluso ananá para los más osados. Si preferís una versión más liviana, podés usar queso bajo en grasa o reemplazar la salsa de tomate por rodajas de calabaza asada.
El matambre a la pizza es mucho más que una receta. Es un plato que invita a compartir, que reúne a las personas alrededor de la mesa y que despierta sonrisas con cada bocado. En cada hogar, la receta tiene su toque especial, pero el resultado siempre es el mismo: un manjar que celebra el sabor argentino.
La próxima vez que busques una opción deliciosa para un almuerzo dominguero o una cena especial, animate a preparar este clásico. Con ingredientes simples y una preparación que combina tradición y creatividad, el matambre a la pizza es una apuesta segura para deleitar a todos tus invitados.