La crepe francesa llegó con los inmigrantes y acá encontró el dulce de leche. Historia del postre y receta paso a paso para ocho unidades.
Los panqueques con dulce de leche descienden de las crepes francesas. La preparación, fina y delicada, circuló por Europa durante siglos y cruzó a América con los inmigrantes, que adaptaron sus recetas a lo que encontraron en cada lugar.
En Argentina encontraron el dulce de leche, que ya era un símbolo nacional. El relleno es intenso y cremoso, la masa es suave, y la combinación quedó fija en las mesas familiares y en las cartas de los restaurantes tradicionales. También responde a una costumbre local, la de ponerle dulce de leche a todo lo que se deje: tostadas, helados, alfajores y tortas.
No hace falta una ocasión especial. Funcionan como postre del almuerzo del domingo, en una merienda con amigos o como antojo después de la cena. Llevan ingredientes que hay en cualquier casa y se hacen rápido, y buena parte de su popularidad viene de ahí.
Cada uno tiene su manera de servirlos. Están los que los doblan en triángulo con mucho dulce adentro y los que los enrollan en cilindros apretados. Algunos los flambean con ron o los acompañan con una bocha de helado de crema.
Ingredientes (para 8 panqueques)
Paso a paso
En algunas regiones del país les suman un chorrito de caña quemada, o combinan el dulce de leche con crema de avellanas en un relleno mixto.