Calcular bien la cantidad de arroz es un arte que casi nadie domina. Si a vos también te sobra seguido, esta receta de croquetas es la mejor forma de darle una segunda vida.
EL arroz sobrante es uno de esos clásicos de cualquier cocina: casi nunca lo hacemos justo, siempre queda un resto en la olla. Y ahí es donde entran las croquetas, una receta simple que transforma ese sobrante en un plato nuevo, crocante por fuera y bien sabroso por dentro.
Confieso que calcular porciones de arroz nunca fue lo mío. Por eso esta receta se volvió un fijo en casa: cada vez que sobra, ya sé exactamente qué voy a hacer con él al día siguiente.
El arroz no es solo un acompañamiento de todos los días: es uno de los alimentos más antiguos que cultivó la humanidad, y su domesticación tiene dos grandes orígenes.
Desde Asia, el cultivo se expandió hacia Corea y Japón, y mucho más tarde llegó a Europa: fueron los árabes quienes lo introdujeron en el sur de España durante la Edad Media, abriéndole la puerta al resto del continente.
Mezclar el arroz bien frío con los huevos hasta integrar. Incorporar la harina y volver a mezclar. Sumar el queso rallado y unir todo. Condimentar con sal y pimienta.
Calentar bien el aceite en una olla o sartén honda y, con la ayuda de dos cucharas, formar bocados del tamaño de una cucharada y freírlos. Dorar un minuto de cada lado, retirar y apoyar sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite.
Servir con un alioli casero: el acompañamiento ideal para estas croquetas.