Un clásico español que conquista en Argentina por su sencillez y frescura. Aprendé cómo preparar en casa la receta de Tinto de verano con ingredientes básicos.
El tinto de verano tiene su origen en España, donde se consume como alternativa ligera y refrescante al vino tinto. Su popularidad se debe a que es fácil de preparar y a que combina perfectamente con las altas temperaturas. Tradicionalmente, se elabora con vino tinto, gaseosa tipo lima-limón y mucho hielo, lo que lo convierte en la bebida ideal para quienes buscan algo menos intenso que el vino puro, pero con todo su sabor.
En Argentina, el tinto de verano ha encontrado su lugar en las mesas estivales, gracias a su capacidad de adaptarse a cualquier reunión, desde un asado hasta un picnic en el parque. Además, su bajo contenido alcohólico lo hace una opción accesible para disfrutar sin excesos.
La receta clásica es increíblemente simple, pero permite una gran versatilidad según los gustos personales. Para preparar un tinto de verano auténtico, vas a necesitar:
Opciones para personalizar
Tiempo de preparación: 5 minutos
Rinde para: 4 copas
Aunque es una bebida típicamente española, el tinto de verano se adapta perfectamente al verano argentino. Su preparación rápida y económica lo convierte en una opción favorita para reuniones al aire libre. También combina muy bien con comidas ligeras, como ensaladas, fiambres y empanadas.
En el asado, se luce como acompañante ideal de las achuras y cortes magros. Su frescura contrasta con los sabores intensos de la carne, creando un equilibrio que pocos pueden resistir. Además, es una alternativa excelente para quienes buscan variar del clásico fernet con cola.
Un aliado para cualquier ocasión
El tinto de verano no solo es fácil de preparar, sino que también es una opción versátil para distintos eventos. Desde una tarde de pileta hasta una cena entre amigos, esta bebida se adapta a todos los planes. Incluso puede ser una gran propuesta para quienes quieren introducirse al mundo del vino sin abrumarse con etiquetas más complejas.
Otra ventaja es su bajo contenido alcohólico, ya que la mezcla con gaseosa diluye el impacto del vino. Esto lo hace ideal para reuniones prolongadas o para quienes prefieren disfrutar de una bebida refrescante sin preocuparse por sus efectos.
Variaciones para experimentar
Si bien la receta original es insuperable, jugar con los ingredientes puede dar lugar a versiones sorprendentes:
Consejos finales
El tinto de verano es mucho más que una bebida: es una invitación a relajarse y disfrutar de las pequeñas cosas. Perfecto para compartir entre amigos o para disfrutar en soledad, su simpleza lo convierte en un imprescindible de los días cálidos.
¿Te animás a prepararlo?
Con esta receta, no hay excusas para no probar el tinto de verano y sumarlo a tu repertorio de tragos. Elegí un buen vino, enfriá la gaseosa y llená tus copas de frescura. ¡Salud!