Una preparación rendidora, simple y deliciosa que forma parte del legado de Doña Petrona y sigue vigente en las cocinas argentinas.
En tiempos donde cada compra en el supermercado obliga a mirar dos veces los precios, volver a las recetas caseras se convierte en una gran alternativa. Entre ellas, los tallarines caseros siguen siendo una de las opciones más económicas, sabrosas y rendidoras para compartir en familia.
Esta pasta ocupa un lugar especial dentro del recetario tradicional. Y si hay una versión que atravesó generaciones, es la de Doña Petrona. Con una fórmula sencilla y sin vueltas, esta receta demuestra que con pocos ingredientes se puede lograr una pasta increíble.
Harina, huevo, agua y sal: no hace falta mucho más para preparar unos tallarines tiernos, frescos y con sabor a cocina de hogar.