El símbolo del torneo que se disputó en aguas heladas frente al glaciar Perito Moreno vive en el hielo y fabrica su propio anticongelante para no morir.
En El Calafate, frente al Glaciar Perito Moreno, entre el 2 y el 9 de agosto de 2026 se disputó la cuarta edición de la Winter Swimming World Cup, la Copa Mundial de Natación en Aguas Frías, que se realizó por segunda vez en Santa Cruz.
Más de 250 nadadores de 15 países compitieron sin traje de neopreno en aguas que oscilan entre los 0 °C y los 3 °C, en un evento que tuvo una peculiar mascota oficial para representarlo.
Su nombre es Andy. Y lo que inspiró su diseño es una de las historias más extraordinarias de la naturaleza patagónica.
Andy está inspirada en la Andiperla willinki, un insecto de apenas dos centímetros de largo que la populramente se conoce como el "dragón de la Patagonia" o la "perla de los Andes".
Tiene seis patas, alas atrofiadas que ya no le sirven para volar y una particularidad que no comparte con casi ningún otro ser vivo del planeta: toda su existencia transcurre dentro del hielo glaciar.
En su etapa larval vive sumergido en los manantiales que corren bajo el glaciar y solo sale a la superficie de noche.
De adulto, se pasea por la superficie helada cazando pequeños colémbolos y comiendo microalgas adaptadas al frío extremo.
El insecto fue descubierto en 1953 por el entomólogo holandés-argentino Abraham Willink en el glaciar Upsala, en el sector norte del mismo Lago Argentino del Perito Moreno, donde ahora se disputó la World Cup.
Durante décadas permaneció en los márgenes de la literatura científica hasta que en 2001 un buzo lo redescubrió en las aguas del Parque Nacional Torres del Paine, en Chile.
El aspecto de sus larvas, que son alargadas, oscuras y con apéndices que lo hacen similar a un dragón en miniatura, le valió el apodo con el que se lo conoce hasta hoy.
Para sobrevivir donde nada más sobrevive, la Andiperla willinki desarrolló un arsenal de adaptaciones fisiológicas que la ciencia recién empieza a comprender.
Lo clasifican como un psicrófilo obligado: no solo tolera el frío, sino que lo necesita para vivir.
Su mecanismo más notable es la producción de un anticongelante natural basado en glicerol que impide que sus tejidos se cristalicen.
Pero ahí no termina la historia. El estudio de su microbioma intestinal reveló que el insecto no enfrenta el glaciar solo: cuenta con aliados bacterianos.
Las bacterias del tipo Dysgonomonadaceae le ayudan a degradar los polisacáridos presentes en las microalgas que consume.
Otras bacterias del género Polaromonas (un microorganismo psicrófilo también hallado en glaciares antárticos) conviven con el insecto en una simbiosis cuya función todavía no está del todo descifrada por los investigadores.
Desde su descubrimiento, la especie fue detectada en los Campos de Hielo Norte y Sur patagónicos y en la Cordillera Darwin, en Tierra del Fuego.
Su distribución es exclusiva de esa franja del planeta, lo que la convierte en un emblema de la biodiversidad patagónica y en un potencial recurso para el desarrollo de productos biotecnológicos, según advierten los científicos que la estudian.
El evento que eligió a Andy como cara visible no fue cualquier competencia.
La Winter Swimming World Cup 2026 fue la segunda edición de esta competencia que se realizó frente al glaciar Perito Moreno, que ya había presenciado como un imponente espectador silencioso la versión de 2023.
La competencia fue organizada por Nadando Argentina, presidida por el nadador de aguas frías Matías Ola, con el respaldo del Gobierno de Santa Cruz y la Administración de Parques Nacionales.
Andy sintetizó el espíritu del evento: una criatura de dos centímetros que lleva millones de años resistiendo uno de los ambientes más extremos del planeta, en los mismos glaciares donde los nadadores desafiaron el frío con mallas de baño y sin red de protección térmica.
La gran novedad de esta edición fue la instalación de una plataforma flotante modular de más de 30 x 30 metros en la Bahía de los Témpanos, que simuló una piscina semiolímpica y redujo la circulación de embarcaciones alrededor de los nadadores.
La estructura cuenta con certificación europea CE de protección ambiental y fue retirada en su totalidad al finalizar el evento.
Los competidores enfrentaron pruebas de entre 25 y 450 metros en estilos como crol, pecho y mariposa, con el Perito Moreno como telón de fondo. De todos modos, la carrera insignia fue la de 300 metros en aguas abiertas.
En cierto modo, esta edición de la Copa es además la antesala de un hito para la natación en aguas frías, ya que en 2028 se realizará en el mismo escenario el Campeonato Mundial, una competencia que en más de 30 años nunca salió de Europa.