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El ex decano que encabeza la oposición en las elecciones de la UNCo

El abogado Omar Jurgeit detalló sus propuestas para fortalecer a la universidad después de los dos años de pandemia.

Se acercan las elecciones de autoridades en la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) y ya hay tres referentes que presentaron su intención de convertirse en candidatos al rectorado de esta casa de altos estudios. Además de las postulaciones de la historiadora Beatriz Gentile y del actual decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Andrés Ponce de León, también está en la carrera el docente y abogado Omar Jurgeit, que fue decano de la misma facultad entre 2008 y 2014.

Jurgeit estudió Comunicación Social y fue docente de la carrera durante 20 años en el asentamiento que tiene la UNCo en General Roca. También se recibió de abogado y obtuvo posgrados en la UCES y la Universidad de Bolonia. Fue decano de esta facultad entre 2008 y 2014 y desde hace algunos años se alejó del ámbito académico para ejercer su profesión como abogado especializado en derecho laboral.

En diálogo con LMNeuquén, explicó que a fines del año pasado comenzaron a encontrarse con otros docentes, no docentes y graduados de distintas facultades y asentamientos universitarios. Así conformaron un espacio con un alto nivel de representatividad, ya que cuentan con representantes de las 18 sedes que la UNCo tiene distribuidas entre Neuquén y Río Negro.

"Es la única propuesta opositora a la actual administración, las otras dos listas son oficialistas", dijo Jurgeit sobre sus competidores en estas elecciones, que renovarán a las autoridades de la UNCo tras la gestión de Gustavo Crisafulli.

El candidato obtuvo el respaldo de los profesores Adriana Giuliani, Sergio Bramardi, Daniel Bocanera, Víctor Báez, Ana Basset, María Laura Malaspina, Walter Del Balzo, Pablo Manzoni, y representantes de claustros docentes, no docentes, estudiantes y graduados de Derecho y Ciencias Sociales, Facultad de Lenguas, Facultad de Ciencias de la Educación, Facultad de Psicología, Facultad de Ciencias de la Alimentación, el Centro Universitario Viedma, el Centro Universitario Bariloche, los asentamientos de San a Martín de Los Andes y Zapala, la Escuela de Ciencias Marinas de San Antonio Oeste.

Entre sus principales propuestas, Jurgeit apunta a concentrarse en la recuperación de los vínculos entre profesores y alumnos y puertas adentro de cada cátedra tras haber atravesado un proceso de clases virtuales que, según señaló, encontró a la UNCo poco preparada. "Los docentes que tenían manejo de plataformas como Meet o Zoom, junto a la plataforma de la UNCo, y que tenían conectividad, pudieron continuar con sus cátedras. Lo mismo los estudiantes, los que tenían computadora e Internet pudieron continuar su proceso educativo", afirmó.

Además, señaló que es necesario hacer frente a la retención de estudiantes en un contexto complejo. Agregó que la deserción universitaria ya era alta, pero será más difícil ahora, que la Universidad recibe ingresantes que tuvieron dos años de educación secundaria con un nivel muy bajo de actividad.

Por otro lado, propuse formar un equipo que trabaje en el desarrollo de proyectos ejecutivos para obtener fondos y encarar obras de infraestructura que calificó como urgentes. De este modo, explicó que es necesario resolver fallas edilicias en el rectorado, retomar las obras en la Facultad de Informática y crear una sede propia para la Facultad de Lenguas, que desarrolla sus actividades sin baños ni cocina.

"Este es un espacio que surgió de manera genuina y a partir del descontento de docentes, no docente, graduados y estudiantes con la administración actual de la Universidad", dijo Jurgeit y agregó que las universidades privadas se adaptaron con gran velocidad a las demandas de la pandemia de coronavirus, con más recursos tecnológicos para pensar una educación sin presencialidad.

En ese sentido, aseguró que el principal desafío de la UNCo es pensar un nuevo modelo de estudios para los alumnos, que incluya una oferta académica tradicional, con clases presenciales, y la opción de cursar otros programas de manera virtual. A su vez, señaló que la casa de altos estudios podría valerse de mejores herramientas tecnológicas para agilizar la administración de una institución que está desplegada por un amplio espacio geográfico.

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