"Consagrarse a Dios es algo privado, no hace falta pertenecer a ninguna congregación. Se visten como monjas, pero no lo son. Son tres mujeres que profesan su fe por la Virgen de Fátima, que siguieron con lealtad e incondicionalidad a monseñor Di Monte, que abrazaba la misma devoción, y lo acompañaron hasta el final de sus días", detalló. En una sorprendente revelación, la periodista aseguró que "el lugar no está reconocido por ninguna diócesis. Es un espacio de retiros espirituales".
En este contexto, la periodista que más conoce al Papa apuntó duramente contra la Iglesia católica argentina, al señalar que "la jerarquía eclesiástica lo sabe y no lo aclara".
"Por ejemplo, es como si las amigas de (Jorge) Bergoglio, quienes lo siguen en la fe, la devoción por San José, su pensamiento y obra, decidieran acompañarlo ofreciendo su vida al servicio de Dios. Lo eligieran como referente a él y, para tal fin, se alojaran en Santa Marta y siendo laicas usaran hábito de religiosas", puntualizó.