El papa ya tiene un buen propósito para 2016, según dijo a los niños presentes. "Durante estos días pensé que sería un buen propósito rezar un poco más".
Jorge Bergoglio confesó además que no es un buen cantante: "Me gusta escuchar el canto, pero si yo cantase sonaría como un burro". De pequeño, eso sí, escuchaba ópera en la radio todos los sábados con su madre y sus hermanos, relató.