"¿Qué tentación nos puede venir de ambientes muchas veces dominados por la violencia, la corrupción, el tráfico de drogas?", preguntó el Papa en una festiva misa ante unos 20.000 religiosos y seminaristas. "Frente a esta realidad nos puede ganar una de las armas preferidas del demonio: la resignación", advirtió.
Bastión
En su cuarta jornada de visita a México, Francisco visitó Morelia, capital de Michoacán (occidente), considerado por mucho tiempo un bastión del narcotráfico.
La "resignación no sólo nos atemoriza, sino que nos atrinchera en nuestras sacristías y aparentes seguridades", sostuvo el sumo pontífice en este estado con una fuerte tradición religiosa.
Los religiosos cantaron, bailaron y saltaron en un ambiente de fiesta mientras esperaban la llegada de Jorge Mario Bergoglio, el primer papa latinoamericano de la historia.