Según Vatican Insider, el pedido fue hecho por el pontífice argentino a la Secretaría de Estado, encargada de protocolo, incómodo por tener que recibir por separado a las nuevas esposas de casi todos los mandatarios latinoamericanos, entre ellos el argentino Mauricio Macri y el colombiano Juan Manuel Santos.
Un gesto especial de Francisco con su compatriota, el presidente Macri, a quien recibió el sábado en el Vaticano junto con su tercera esposa, Juliana Awada. En efecto se trataba de la primera vez que se rompían las estrictas reglas del Vaticano para las visitas oficiales, lo que fue advertido tanto en el Vaticano como en Argentina.