La región tiene su propio precio interno, a partir de la creación del "barril criollo", que cotiza a 66,5 dólares, un valor que representa más del doble del internacional y que se fijó para sostener las inversiones y el empleo. Sin embargo, ya existe el temor de que el factor externo penetre en el mercado local con consecuencias que no serán positivas.
20 dólares es el precio al que los analistas creen que puede llegar el barril de crudo.
Razones
Varias son las razones de la caída del precio internacional del barril de petróleo. Una de ellas es el menor crecimiento que registra China, el principal comprador del mundo. También la mayor producción de hidrocarburos que registró Estados Unidos, que apostó años atrás al desarrollo de sus recursos no convencionales de gas y petróleo y le fue muy bien. De ser uno de los mayores importadores de energéticos pasó a ser un exportador neto. Pero hoy, EE.UU. sufre los efectos colaterales de su política energética. Gran cantidad de empresas petroleras abocadas a los no convencionales se ven al borde de la quiebra porque los precios no llegan a cubrir sus costos. La caída en los precios también golpea a las grandes compañías, que ajustan con despidos y postergación de proyectos. En este ajedrez también mueve las piezas Arabia Saudita. El precio podría seguir bajando y estiman que se estabilizaría en los u$s 20 el barril, a la espera de una reactivación de la
economía mundial.