Según le contó a su letrado, los atacantes lo amenazaron con un arma de fuego. Sintió miedo, sacó una pistola Glock calibre 40 y empezó a disparar. Uno de esos proyectiles impactó en la espalda del cerrajero, de apellido De Negris, que circulaba por la vereda de enfrente.
Tras esta sucesión, corrió detrás de la moto en la que se trasladaban los ladrones, pero no los pudo alcanzar. En las imágenes se ve que el tirador pasó por al lado del cuerpo tendido del cerrajero. Es más, pareciera que por algunos segundos lo mira detenidamente, sin embargo la versión de su abogado, el doctor Leonardo Rombola, es otra.
"Cuando vi el video a mí me sorprendió esa actitud, como ser humano, pero yo le pregunté qué había pasado y él me dice que no se percató, que nunca vio a esta persona tirada en el piso", aseguró el defensor en diálogo con Luis Novaresio en radio La Red.
La estrategia de Martinero es probar la legítima defensa, un instituto penal que justifica la realización de una conducta sancionada (en este caso el homicidio) y exime de responsabilidad a su autor. Para ello tendrá este mediodía la chance de brindar detalles sobre los hechos en la declaración indagatoria a la que fue convocado por el juez Luis Alberto Zelaya.