Los delincuentes hicieron un triple boquete para llegar a la caja fuerte donde se guardaba gran parte del botín sustraído.
Con un evidente trabajo de inteligencia previo, atravesó dos propiedades y alcanzó su objetivo: una pesada caja fuerte de casi un metro y medio, ubicada en las oficinas de Automotores Juanka.
Los autores del audaz robo ingresaron por el boliche Barba Azul. Desde ahí, pasaron al negocio que vende harinas y, finalmente, derribando una pared de durlock, llegaron al destino.
La alarma del local se activó, pero lograron anularla. Por las características del hecho, se presume que actuaron no menos de tres personas y que trabajaron con amoladoras, mazas y barretas. Además, utilizaron un soplete, para hacer un corte triangular en la caja fuerte. Tras ese último boquete, sólo les quedó meter un brazo y alzarse con el botín.
El local, situado en el cruce de las rutas 22 y 151, se dedica a la venta de autos y tiene cámaras de seguridad. Pese a ello, no quedaron registrados.
Para el dueño, Juan Carlos Nieto, los delincuentes permanecieron en el interior varias horas: "Tuvieron todo el tiempo del mundo. La vaciaron, se llevaron algunos valores y dinero en efectivo que había quedado del fin de semana. Pero no había el botín que seguramente ellos esperaban".