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En medio de las fuertes subas en el precio de la harina -que se comenzaron a sentir con más fuerza luego de que se desatara el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, generando demoras en las entregas por parte de los molinos-, en los últimos se comenzó a registrar faltantes en las góndolas de los aceites de girasol.
Los clientes de varios supermercados de Neuquén se encontraron nuevamente con cartelitos anunciando restricciones en las compras, permitiendo la adquisición de tres unidades por persona.
A esa imagen se le agrega espacios vacíos que dan prueba de la falta de stock y una llamativa escasez de marcas. Atrás quedó el amplio abanico de propuestas entre las que se elegían en otros momentos. Aparecen segundas marcas-para muchos- completamente desconocidas. Muchas de primera línea o más populares brillan por su ausencia y si dicen presente, lo hacen en solo uno o dos tamaños: por lo general botellas de 900 ml o un litro y medio.
Los precios que se manejan en las grandes superficies en medio de este inquietante panorama van desde los 133 pesos para el aceite Clovelli de 900 ml a los 400 y 623 pesos, en el caso de los envases de 900 ml y litro y medio de Pureza.
En los mercaditos y almacenes de barrio la situación es disímil. Algunos directamente no tienen stock y manifiestan que les está costando la reposición. Otros, atentos al clima de incertidumbre y la dificultad para abastecerse, remarcaron los precios llegando una unidad de 900 ml de primera marca a los 550 pesos. También están quienes mantienen los precios (al menos hasta que tengan que volver a abastecerse) y ofrecen el aceite Cocinero de 900 ml a 370 pesos y el Cañuelas de litro y medio a 500 pesos.
En uno de los mayoristas más visitados de la ciudad los clientes quedaban desconcertados al ver que los precios y la descripción de los productos anunciados en las góndolas no tenían correlato con lo que estaba exhibido, si es que había algo en la estantería. Muchos veían que en algún momento en ese espacio se podía a acceder al aceite Cañuelas por cinco litros a dos mil pesos, pero de las botellas no había ni rastro.
Los envases de 900 ml de Siglo de oro y unos pocos de cocinero - a 145 y 161 pesos, respectivamente- trataban de disimular los huecos en la exhibición. "Desde hace unos días hay faltantes, pero no sé por qué", comentó un repositor.
Por otro lado, ante la consulta de LMNeuquén, una vendedora de una distribuidora de Neuquén señaló: "Escasez de productos hay un montón y los aumentos en los precios son diarios. Estamos a la espera de marcas que aún no ingresan, en especial la harina. Aceite de girasol hace rato que no tenemos. No sé si es por que no hicieron la compra o porque no llega el producto".
Cabe destacar que hace un mes, el titular de la Federación Argentina de Supermercados y Autoservicios (FASA), Víctor Palpacelli, advertía en diálogo con Infobae: “Además del problema de abastecimiento de huevos y de la suba de precios por una cuestión estacional de falta de producción, las cadenas están sufriendo faltantes en harinas, aceites y mayonesas desde que se inició la guerra en Ucrania”. En el caso del aceite de girasol, Palpacelli explicó: “Está cuotificado y además se carece de surtido”