Dos crímenes ocurridos en este 2018 ya cuentan con culpables tras las rejas en la U11. El primero asesinó de dos puñaladas a un vecino de su cuñada y el segundo mató a golpes con una llave cruz para robarle la jubilación a un hombre que no conocía.
Joel Medina (30) fue condenado por asesinar a Carlos Salas (38) el 5 de febrero, alrededor de las 23, en la toma 2 de Mayo. De acuerdo a la teoría de la fiscalía, Medina se bajó de una camioneta y casi sin mediar palabra apuñaló a Salas dos veces a la altura del abdomen.
En agosto, un tribunal de juicio le impuso 9 años de prisión efectiva. Pero no fue hasta la decisión de un tribunal de Impugnación, en noviembre, que confirmó la sentencia y, así, Medina comenzó a cumplir su condena por homicidio simple.
En cuanto al segundo homicidio, ocurrió el 9 de junio entre las 3 y las 5, en una vivienda de Villa Ceferino, donde vivía Miguel Ángel Benítez Prieto (65).
Dos: meses pasaron entre que Simpson mató y fue condenado. Para Medina fueron cinco.
María Navarro (22) y Gustavo Sanabria Amarilla (39), alias Simpson, ingresaron a la casa aprovechando la relación de amistad que la mujer tenía con el dueño. Adentro, Sanabria atacó a golpes a Benítez Prieto con una llave cruz a la vez que le exigía el dinero de la jubilación. La víctima murió en el lugar y el asesino escapó con el dinero. Fue hallado días más tarde.
En agosto, a través de un acuerdo, los dos recibieron condenas efectivas de prisión. Sanabria fue sentenciado a 15 años por el delito de homicidio en ocasión de robo, mientras que Navarro recibió 6 años de prisión por el delito de robo con arma impropia como partícipe necesaria. “La muerte fue una circunstancia y resultado no querido ni previsto por la acusada”, argumentó la fiscalía.
Lo hallan culpable por el crimen de la toma 2 de Mayo
Cayó el asesino de la llave cruz cuando hacía dedo en El Chocón