NEUQUÉN
En menos de diez minutos, un joven encapuchado y con un brazo enyesado entró a una de las heladerías Grido y, bajo amenazas de arma de fuego, se llevó la recaudación del día. Con el botín en mano, se subió a una bicicleta y huyó del lugar. La extraña secuencia ocurrió el lunes, alrededor de las 23:30, en la heladería ubicada en calle Luis Beltrán al 1500 del barrio La Sirena. En ese momento, los dos empleados estaban atendiendo a una pareja cuando el ladrón irrumpió en el comercio.
“Entró un joven con el rostro tapado portando un arma de fuego y con la particularidad de que tenía un yeso en uno de sus brazos”, explicó el comisario Ernesto Soto, de la Dirección de Delitos.
A los gritos y apuntándoles con un arma, el delincuente les exigió el dinero a los empleados. De inmediato, uno de ellos abrió la caja y sacó 4500 pesos que correspondían a la recaudación del día.
El ladrón salió de la heladería, se subió a una bicicleta que había dejado apoyada contra el vidrio antes de entrar y huyó rápidamente. El comisario indicó que el comercio cuenta con cámaras de seguridad, por lo que esperan encontrar algún indicio para dar con el delincuente.