Es siempre todavía

es siempre todavia

Por LORENA VINCENTY
Neuquén >
Como en un cuento compuesto por principio, nudo y desenlace, Ismael Serrano presentó este fin de semana en la ciudad su último disco "Todo empieza y todo acaba en ti". Con mucho público, nuevas canciones y viejos recuerdos, el cantautor madrileño dio dos funciones (domingo y lunes por la noche), de tres horas de duración cada una, y se entregó a un público que agradeció a cada paso.
Cuando una luz tenue apenas se desparramaba en la sala, “No estarás sola” fue la canción que abrió el concierto al ritmo de la guitarra de Serrano y el teclado del director Jacob Sureda.
A los primeros versos les siguió un saludo de bienvenida, en el que Ismael explicó que en esta gira, y en este disco, hay una referencia al conflicto que viven en España: “Puede ser de mal gusto hablar de crisis en Argentina, cuando ustedes vivieron muchas. Pero creo que aún cuando el mundo se derrumba, hay gente que se enamora, que sueña, que sale a las calles a reclamar. A ellos les dedicamos el concierto: a los que no se dejan caer en el letargo”, dijo y dio paso al segundo tema “Despierta”.
 
Paso a paso
Al finalizar cada canción, Serrano propuso un diálogo con su público, con temas que iban desde la lucha, el amor, el matrimonio o el desempleo. Cuando la atmósfera creada tenía a la gente presa de su relato, un celular sonó en la sala, y rompió con todo el trabajo del artista. No conforme, la mujer atendió y habló en la sala como si se encontrara en el living de su casa. Cuando pareciera que ya no es necesario decir que ¡apaguen sus celulares!, situaciones como esta demuestran que todavía hay gente que no entiende de respeto. Sin palabras, Ismael dejó de lado su cuento y comenzó a cantar “Últimamente”.
Avanzada la noche, hubo un juego con el público en el que dos personas narraron las experiencias con su primer amor, y ese fue el marco creado para hacer “Muchacha ojos de papel”, un homenaje a Luis Alberto Spinetta.
Con más de diez años de trayectoria, las canciones de Serrano marcaron momentos en la vida de cada uno de sus oyentes, e incluir canciones de todos sus discos sirvió como propuesta de un viaje en el tiempo. Algunas de ellas fueron: "Podría ser", "Ahora", "Dónde estarás", "Te odio", "Amores imposibles", "Te vas", "Por fin te encontré", "Te debo una canción", "La extraña pareja", "Todo empieza y todo acaba en ti" y "Vértigo".
 
Final esperado
Se respiraba el fin del concierto, cuando la voz de Ismael irrumpió una vez más: “Vamos a hacer una canción que escribí a los 18 años, y se la hice a nuestros padres, que lucharon por un mundo mejor. Con 39, seguir cantándola es de caradura, porque ahora nos toca a nosotros; pero también es demostrar que tenemos memoria. Sigo creyendo en los sueños y también en que crecer no es claudicar”. De esta manera, sonaron los primeros acordes de “Papá, cuéntame otra vez”, la que en una entrega absoluta, el público coreó en  murmullos.
Al terminar, Ismael Serrano dejó el escenario, pero a fuerza de insistentes aplausos y silbidos tuvo que volver. “Sin embargo” y “Pequeña criatura” fueron el regalo final.

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