La participante quedó en el ojo de la tormenta tras los comentarios racistas de su compañera Carmiña Masi.
Jenny Mavinga decidió este jueves dar un portazo a la Generación Dorada de Gran Hermano y abandonar la competencia a 31 días de haber iniciado el reality. La participante no pudo soportar la exposición y la angustia que le generó la situación que vivió de Carmiña Masi y tomó la dramática decisión.
La participante del reality fue contenida por el psicólogo que está a disposición de todos los jugadores, como así también por sus compañeras más cercanas del reality, pero no pudo recomponerse anímicamente y expresó que necesitaba irse para abrazar a su marido y sus hijas.
Mavinga comentó que el próximo 29 de abril una de sus hijas cumplirá 15 años, por lo que la empezó a extrañar aún más, y que su situación psicológica en la casa, entre tantas emociones fuertes y peleas, no le permite estar tranquila ni concentrarse en el juego.
Sus compañeros, excepto La Maciel, coincidieron en que “no hay nada más honorable que extrañar a la familia” y que cualquier decisión que tome estaría bien. “Yo hago todo por mis hijas, mi respiración tiene nombre y apellido, y no puedo estar acá pensando en que me extrañan. Eso me parte al medio y es una carga grande”, reconoció Mavinga.
Mientras que La Maciel se puso a llorar con Jenny y le pidió que no abandone una oportunidad única como Gran Hermano, pero ella, decidida a irse, afirmó que aprovechará la oportunidad del reality “de otra manera”.
“Mi cabeza y las emociones no son lo mismo”, dijo la participante sobre la dificultad que tuvo para seguir adelante después de los comentarios racistas de su compañera paraguaya. Gran Hermano la despidió y le recordó “recuperar esa linda sonrisa”.