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La diseñadora de moda relató angustiada la pésima experiencia que tuvo cuando se sometió a una polémica cirugía estética.
La reciente detención del cirujano argentino Cristian Pérez Latorre en los Estados Unidos, acusado de operar sin la habilitación correspondiente, ha desatado un fuerte debate sobre la responsabilidad y la ética en el campo de la cirugía estética. Este caso, que se ha convertido en uno de los temas más comentados del día, llevó a Matilda Blanco, conocida coach de imagen y figura mediática, a compartir una dolorosa experiencia personal relacionada con un procedimiento estético que le cambió la vida para siempre.
En LAM, Matilda recordó con tristeza y angustia el calvario que vivió en enero de 2018, cuando decidió someterse a una dermolipectomía, una cirugía estética destinada a eliminar el exceso de piel y grasa. Esta intervención, que debía mejorar su apariencia y calidad de vida, terminó desencadenando una serie de complicaciones que afectaron gravemente su salud y bienestar.
“Me la hizo una cirujana plástica y la hizo mal porque no me cerró la pared abdominal y un tiempo después se me hizo una hernia. Tuve que vivir con esa hernia un tiempo largo, estuve fajada mucho tiempo porque me moría del dolor”, relató Matilda, visiblemente afectada por el recuerdo de aquellos momentos. La situación fue tan grave que tuvo que someterse a una segunda cirugía para corregir el daño inicial. “Finalmente después me tuve que operar de nuevo para que me cerraran la pared abdominal, me corrigieran todo, me sacaran el aire. Todo fue muy doloroso, muy tremendo, y no pude probar que me habían hecho esto”, agregó.
“La aseguradora y la médica, que no daba nunca la cara, me habían ofrecido 50 mil pesos como compensación”, comentó, dejando en claro que el monto ofrecido no alcanzaba a cubrir ni una mínima parte del sufrimiento y los costos asociados a las complicaciones que debió enfrentar.
Pero el horror no terminó ahí. Matilda Blanco también reveló que, sin su consentimiento, la cirujana le realizó una pequeña liposucción en las rodillas durante el mismo procedimiento, lo que resultó en un daño permanente. “Me hizo una pequeña lipo en las rodillas y me absorbió las linfas, y yo quedé con problemas linfáticos para toda la vida”, confesó, al borde de las lágrimas.
“Me pone re mal, chicos, me re angustia, no saben… La pasé tremendamente mal, muy mal”, expresó, tratando de transmitir la magnitud de su sufrimiento. Además, hizo hincapié en la importancia de investigar a fondo a los profesionales antes de someterse a cualquier intervención quirúrgica.
"Tuve que hacerme muchos estudios de mucho sufrimiento. Es muy complicado no investigar sobre el médico o no saber quién es el cirujano", advirtió, dejando un mensaje de precaución para todos aquellos que consideran realizarse una cirugía estética.