La ex Gran Hermano respondió a las críticas sobre su “código” de vestimenta y dejó un claro mensaje a las mujeres.
Daniela Celis quedó en el ojo de la tormenta tras una discusión con Micaela Viciconte que la cuestionó por su vestimenta en el programa de streaming “La jugada” de Telefe.
Todo ocurrió cuando Celis apareció al aire con una remera blanca con un logo de la selección con la que, que según Viciconte, “mostraba de más”. "Me parece que hay un tema de respeto con los compañeros, hay gente que tiene familia, mujer, y hay que tener un poco de cuidado a la hora de vestirnos. No hace falta mostrar tanto, las aureolas, ir con las luces altas del auto", reflexionó Mica. El comentario no tardó en escalar y fue tema de discusión.
Tal fue la discusión que “Pestañela” se encargó de realizar un descargo en sus redes sociales con una extensa carta en la que asegura que le da mucha vergüenza hablar del tema y que su intención no fue incomodar ni ofender a nadie con su manera de vestirse.
Tras el descargo, la mediática dijo que lo que más le angustió fue que sintió que tenía “las tetas ojeadas”. “Me inhibe de repente salir, me da vergüenza hablar de esto. Tengo que hablar de los pezones, del color de mis pezones, de ponerme una remera blanca”, enumeró.
La carta de “Pestañela” llegó luego de la repercusión mediática que tuvo su cruce con Viciconte y dejó en claro que su intención no fue ofender a nadie. El texto completo:
Este tema me da mucha vergüenza hablarlo. Pero leí, escuché, vi muchas personas hablando de mis tetas. Para ser más concreta, de mis pezones.
Mi intención jamás sería ofender a nadie ni molestar a ninguna persona por mi forma de vestirme, aunque estemos en el 2026 y yo levanto la bandera para que cada uno se vista como quiera. Hace cuatro años trabajo en stream y jamás tuve un código de vestimenta, ni ningún compañero se incomodó conmigo.
Con mucho pudor les cuento que es cierto que mis pezones quizás son más llamativos que otros, pero también se debe a que cuando fui mamá amamanté a dos bebés en simultáneo y se me oscurecieron un poquito. Igual me parece triste hablar u opinar de la forma o color de un pezón.
Uno no sabe qué hay detrás de cada teta, fuera del chiste que hice para romper el hielo en ese momento, que dije ‘con lo caras que me salieron, ¿cómo no las voy a mostrar?’.
También me sucede que cuando me pongo protección, las pezoneras se ven de todas maneras porque son notorias. Y yo lo sé, pero son parte de mi cuerpo.
Comenté que hace muchos años no uso corpiño, ni lo haría, porque me lastiman, me sacan sarpullido, me raspan la espalda, las tiritas me incomodan, en fin, no elijo usarlos desde antes de operarme las lolas.
Otro punto que se habló es depende del lugar donde estoy. Cuando tengo un código de vestimenta lo respeto, como lo hago cada vez que voy a la televisión, a un evento, a una reunión.
Invierto en cumplir con lo adecuado con mi equipo de estilismo y siempre paso por vestuario a chequear antes de salir al aire o en un vivo. A mi trabajo lo cuido y lo respeto; a mi forma de vivir y mi libertad también siempre le voy a ser fiel. Dicho esto, no se dejen de poner algo por lo que digan los demás.