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A dos semanas de haber iniciado esta nueva edición de Gran Hermano ya hay un triángulo amoroso que levantó polémica.
Gran Hermano 2025 ha comenzado y, a escasos días de su inicio, las dinámicas sentimentales dentro de la casa ya están generando controversia entre los participantes y expectación entre la audiencia. Uno de los primeros conflictos amorosos involucra a tres jugadores: Chiara Mancuso, Giuliano “Nano” Vaschietto y Jénifer Lauría. La tensión surge a partir de las indecisiones de Nano, quien inicialmente había despertado el afecto de Chiara, pero que ahora se muestra inclinado hacia Jénifer.
En un contexto de encierro y bajo la atenta mirada de las cámaras, los sentimientos se intensifican con rapidez. Chiara, quien había manifestado un interés genuino por Giuliano, se encontró con la sorpresa de que su compañero, lejos de corresponderle plenamente, le puso en claro que su corazón apuntaba hacia otra persona. En una charla franca, él le confesó la verdad que tanto la inquietaba: "Mirá, no podemos seguir adelante si no te digo que creo que me está pasando algo con Jenifer, no te lo estoy viniendo a aclarar porque mañana pretendo salir con Jen".
Lejos de quedar en un simple desencuentro, la situación se complicó cuando Chiara, visiblemente afectada, se refugió en la habitación de las chicas y buscó el apoyo de su compañera Sandra Priore. Allí no dudó en abrir su corazón con absoluta sinceridad. Con lágrimas en los ojos, confesó: "Te juro que estoy en una... no doy más. Pero no le quiero contar a todos. Me siento como una pelotu... con respecto a Nano y a Jenifer. Yo fui honesta desde el primer momento, y se me negaba una situación que yo sentía, y estaba, porque ayer Nano me dijo que sí, que le gustaba Jenifer".
La claridad de su sufrimiento fue evidente. La joven se sintió doblemente herida al recordar que, tiempo atrás, cuando confrontó a Giuliano sobre sus intenciones, él no se mostraba seguro, negándole la verdad que ahora sí reconocía abiertamente. Este cambio abrupto en la postura del joven le llevó a pensar que él buscaba mantener abiertas todas las opciones. Así lo dejó ver al preguntarse: "¿Porque él cuando yo se lo fui a decir no me lo dijo? Me dijo que en ese momento no estaba seguro. Para mí no se quería quedar sin el pan y sin la torta".
Más allá del dolor, Chiara intentó ser consciente de que este contratiempo no debería arruinar su experiencia dentro de la casa. La joven comentó con angustia: "También me incomodan ciertas situaciones... no me tiene que arruinar mi estadía acá eso. Entonces no sé cuánto voy a durar acá... Ojalá que lo pueda aguantar o que me acostumbre, pero yo soy muy emocional".