{# #} {# #}
Cuando dio el salto de galán adolescente para encarar roles de adulto, Tacho Riera se enfrentó a sus primeras escenas de fuerte contenido erótico. Al terminar la exitosa Casi Ángeles, Nico dejó atrás el mundo de Cris Morena y se puso en la piel de Diego Montana, un joven que tenía un amor prohibido con su suegra en la telenovela Taxxi, amores cruzados.
En esa tira el guion le exigía realizar muchas escenas de sexo con Catherine Fulop. algo que le recordó Fer Dente con fuertes imágenes en su paso por Noche al Dente. Entonces, el conductor quiso saber si realizar ese tipo de escenas lo ponía nervioso. “Ya no”, respondió Riera, dando a entender que al principio esos eran sus peores momentos de las grabaciones.
Pero con el tiempo empezó a relajarse y hoy ya no es un problema. “Después de hacer Millenials aprendí. Hoy me considero un experto en escenas de sexo”, dijo el actor, con una orgullosa sonrisa. Por lo que Fer Dente le sugirió que diera seminarios de actuación en escenas de sexo: “Vamos presos”, bromeó Nico Riera.
Durante las tres temporadas de Millenials Nico Riera tuvo que interpretar muchos encuentros sexuales. El primer día de grabación su personaje tenía una escena donde caminaba desnudo por toda la casa. “No conocía al equipo técnico y arranqué en culo, me pusieron un taparrabo por respeto al resto, sentí que estaba haciendo una porno. ¡Voy a arruinar mi carrera por estar acá todo el día en bolas!“, expresó en una nota realizada para el estreno de la serie.
“Ponerme en bolas no me cuesta nada, me preocupa que la otra persona esté cómoda", concluyó en esa oportunidad. Algo similar dijo en Noche al Dente, cuando explicó que al encarar ese tipo de escenas es fundamental el diálogo con quien vaya a actuarlas juanto a él. “La comodidad es lo primero”, aseguró el actor.
Todo este aprendizaje fue clave a la hora de realizar las fuertes escenas de sexo que llevó a cabo con Damián De Santo en El primero de nosotros, donde sus personajes vivían un apasionado romance.
“Lo que más me preocupa en cuanto a esas escenas, no es ir a fondo o no, a veces puede ser algo burdo sin poesía. Con Damián es un placer laburar, es muy talentoso. Ninguno de los dos puso un límite de hasta acá sí o no, y creo que cuando menos te limitas más fluye la escena”, recordó el actor sobre sus fogosos encuentros de ficción.