El ex Gran Hermano habló del duro momento económico que atraviesa.
Thiago Medina, el ex Gran Hermano, atraviesa un complicado momento laboral después de su separación de Daniela Celis y del grave accidente que lo mantuvo internado durante un largo período y alejado de sus actividades. Ante la falta de oportunidades como influencer, decidió buscar una nueva alternativa para generar ingresos.
A través de sus redes sociales, Thiago sorprendió al revelar que comenzó a trabajar haciendo delivery de comida. En las imágenes apareció vestido con ropa deportiva y llevando la mochila de una reconocida empresa de reparto. “La situación de ser influencer está para atrás”, reconoció Medina al explicar el motivo de su nueva incursión laboral.
Después de su paso por Gran Hermano, Thiago Medina consiguió una importante popularidad y desarrolló su faceta como influencer. Su relación con Daniela Celis, con quien posteriormente tuvo gemelas, también lo mantuvo cerca del mundo mediático. Sin embargo, el accidente que sufrió provocó que permaneciera durante mucho tiempo sin poder trabajar ni dedicarle atención a sus cuentas oficiales. Como consecuencia, comenzó a perder publicidades y canjes que formaban parte de sus ingresos.
Anteriormente, Medina había intentado desarrollar otro emprendimiento: abrió una verdulería en la que trabajaba junto a su familia. Sin embargo, según contó, el negocio no terminó dando los resultados esperados. Ante este panorama, el mediático decidió apostar por el reparto de pedidos como una alternativa para obtener ingresos. “Estamos yendo a hacer delivery, gente. Así que ya saben, cualquier cosa, si necesitan un pedido, manden mensajito acá”, expresó en un video que compartió con sus seguidores.
El cambio laboral de Thiago también se produce mientras Daniela Celis continúa desarrollando diferentes proyectos profesionales. La ex “Gran Hermano” forma parte de “Sex,” la obra de José María Muscari, y participa además en proyectos de streaming.
Según el relato de la denunciante, el hecho ocurrió cuando el ex Gran Hermano tenía 17 años y ambos se encontraban en una vivienda familiar de La Matanza. “Yo estaba acostada en mi pieza cuando Thiago estaba con mi hermano y estaban jugando a los juegos. Él se mete a mi cama y me empieza a tocar”, afirmó. También recordó que decidió guardar silencio porque el entonces adolescente le advirtió: “Él me había dicho que se iba a armar mucho quilombo en la familia”.
Iara explicó que convivió con esa situación durante años y que recién pudo hablar de lo ocurrido cuando tenía 15 años. “Me callé hasta los quince, que fue cuando por primera vez lo pude contar, porque ya estaba muy mal y me estaba comiendo la cabeza”, relató. Además, reconoció que tampoco quiso contarle nada a su madre en un primer momento porque no deseaba sumarle otra preocupación a quien trabajaba todos los días para sostener a la familia.
La joven también contó que, con el paso del tiempo, el conflicto familiar se agravó cuando comenzaron a surgir versiones que ponían en duda su palabra. Según afirmó, una de las hermanas de Thiago fue quien empezó a instalar que todo era mentira y esa postura terminó expandiéndose entre vecinos del barrio. "Hace poco me enteré que estuvo hablando de mí, que yo mentía con todo esto", señaló. Incluso aseguró que la situación trascendió el círculo familiar y se convirtió en un comentario conocido por muchas personas de la zona.
Finalmente, la chica explicó que decidió realizar la denuncia formal porque sintió que era el momento de hablar y porque consideró importante que la situación se conociera. "Ya estaba preparada para hacerlo y lo pensé un montón por toda la gente lo que iba a decir, pero creo yo que tienen que saberlo, porque él tiene dos nenas", manifestó.