Este antiguo ritual, que se remonta a las culturas maya y azteca, se pone en práctica con el objetivo de eliminar energías negativas.
Entre tantas creencias populares de orden supersticioso, el llamado “mal de ojo” se basa en la posibilidad de que una persona puede causarle daño a otra con tan solo mirarla. “Está ojeado”, suele decirse de aquel supuestamente perjudicado. Para curar el mal de ojo, existen procedimientos determinados. Asimismo, para hacer una limpieza energética muchos recurren al ritual del huevo. ¿En qué consiste y cómo se aplica?
La historia reseña que el empleo del huevo en rituales de limpieza tiene su origen tanto en el Antiguo México -región que comprendía a parte de ese país y a otros de América Central como Guatemala- como así también en las creencias europeas traídas por los conquistadores españoles. Antes de la llegada de estos, en culturas como la maya ya se llevaban a cabo las "limpias" con elementos naturales como hierbas, copal y huevo.
Según una creencia popular que aún se mantiene vigente en varios países de América Latina, el ritual del huevo -también conocido como limpia con huevo- se pone en práctica con el objetivo de eliminar energías negativas.
Así, el ritual del huevo tiene como finalidad efectuar una limpieza de orden simbólica. Y es por ello que aquellas personas que recurren a esta práctica buscan eliminar o atemperar el malestar o determinadas influencias que pueden afectarlas.
En ese aspecto, el ritual del huevo se relaciona con la curación del mal de ojo, mencionado más arriba. Según la creencia indígena, el huevo -símbolo universal de vida, pureza y regeneración- absorbe las malas energías y ayuda a restablecer el equilibrio del cuerpo y el espíritu. Esta creencia -como tantas otras- fue transmitida de generación en generación, con el firme propósito de mejorar el estado emocional de las personas.
En líneas generales, la limpia con huevo es un modo de hallar tranquilidad o de sanar el mal de ojo. Para llevar adelante este ritual, se deben cumplir con determinadas condiciones pero, ante todo, la persona que recibirá la limpia debe encontrarse en estado de relajación.
Para poner en práctica el ritual del huevo -según la creencia popular- se deberá seguir esta guía paso a paso:
Este último paso es clave, porque puede proporcionar determinadas pistas sobre el estado de la persona que puso en práctica el ritual. Y es por ello que se debe estar atento a la observación posterior, que podría indicar algunos de estos aspectos: