La medida produjo una catarata de críticas de la oposición y de dirigentes del mismo frente Cambiemos, tras lo cual el presidente de la Cámara de Diputados, el macrista Emilio Monzó, salió a defender las designaciones de Rosenkrantz y Rosatti.
Ambos fueron nombrados en comisión, lo que supone ponerlos directamente en funciones hasta que sus pliegos sean tratados por el Senado, con vencimiento de esta situación provisoria el 30 de noviembre de 2016, cuando finaliza el período de sesiones ordinarias del Congreso.
Radicales
En contra se manifestaron dirigentes del radicalismo, como el senador Julio Cobos, el constitucionalista y ex diputado radical Ricardo Gil Lavedra, y el diputado nacional Ricardo Alfonsín.
"Me sorprendió. Entiendo la decisión en términos políticos, pero en lo que toca al Estado de Derecho es insostenible. Tienen buenos antecedentes, pero no serán jueces independientes", expresó Gil Lavedra.
En el Frente para la Victoria, la diputada Juliana Di Tullio criticó con dureza las designaciones y dijo que se trata de "un decisión propia de un dictador".