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Por Alejandro Olivera - olivera@lmneuquen.com.ar
Los organizadores de fiestas privadas encontraron en Halloween una salida económica que no solo benefició a su rubro, sino que además les generó ingresos a los cotillones, que lograron repuntar las ventas de disfraces y accesorios. Además, los cumpleaños infantiles con temática de Noche de Brujas también producen un interesante movimiento.
La crisis del consumo llevó al comercio local a una situación límite. Los propietarios de los negocios apostaron a las fechas fuertes para repuntar y mejorar los números sobre el cierre de un año que prefieren olvidar.
Los cotillones no son ajenos a este contexto y, a pesar de poner todas las fichas en Halloween, lo cierto es que el panorama no era muy alentador en los días previos. Sin embargo, sobre la fecha, las fiestas privadas para jóvenes generaron un importante movimiento.
Es que para los adolescentes resulta llamativo asistir caracterizados como figuras históricas, personajes de películas y series o, incluso, como profesionales médicos, policías o bomberos. Este interés es aprovechado por los empresarios de la noche, que lanzan eventos temáticos para sacarle todo el jugo a la celebración.
Lucía, trabajadora de Cotillón Carioca (Olascoaga 395), contó a este medio que el miércoles por la tarde hubo muchas consultas en toda la cuadra, donde hay cuatro comercios del rubro. “Vendimos muy bien y esperamos que esta tarde venga mucha gente también. Tuvimos clientes que eran dueños de pubs y boliches que iban a hacer fiestas de Halloween y querían ambientar sus locales”, confió.
Agregó que hubo una considerable cantidad de jóvenes que buscaban un disfraz para asistir a una de estas fiestas. “No hay una tendencia muy marcada, pero podemos decir que los personajes de La casa de papel e It son los más populares”, indicó.
Al respecto, Gabriela, encargada de Papelera Neuquén, señaló que hay una amplia oferta de disfraces para adultos. “Tenemos de todo, desde brujas y esqueletos hasta superhéroes. De hecho, a los que no pueden gastar mucho les vamos buscando la vuelta para que no se queden afuera”, precisó.
Gabriela subrayó que hay menos movimiento que los años anteriores y lo atribuyó a los problemas económicos que afrontan las familias neuquinas. En tanto, señaló que, a pesar de ser una festividad extranjera, está instalada en Neuquén desde hace varios años. “Antes se festejaba en los colegios privados, ahora es algo que se hace más en las casas de los chicos”, detalló.
En este sentido, destacó que los chicos que cumplen años en octubre hacen fiestas con temática de Halloween. “Hoy está más inclinado a las fiestas barriales. Muchos chicos buscan disfrazarse de sus personajes favoritos y celebrar con sus amigos en una casa”, expresó.
Resaltó que las familias buscan ambientar sus casas con arañas, muñecas de brujas, guirnaldas, extremidades con lámparas colgadas, entre otros accesorios tenebrosos. “Hay gente que viene para decorar su casa por completo”, dijo.
Las golosinas de Noche de Brujas también fueron de la partida. Dientes de vampiro, gomitas con forma de murciélago, entre otras cosas, son de las más requeridas. La demanda fue tan grande, que ayer ya casi no quedaban caramelos de este tipo en los estantes de los cotillones.
En la víspera de la Noche de Brujas, la gente buscaba las alternativas más económicas para dejar sus viviendas ambientadas para la celebración, según pudo saber LM Neuquén en una recorrida que realizó por los cotillones de la ciudad.
Las principales inquietudes eran dilucidar cuáles serían los accesorios que mejor se amolden a sus casas. Una señora se preguntaba cuál araña debería llevar, si la negra o la anaranjada, mientras una trabajadora del local la asesoraba.
Mientras muchas personas se debatían de qué manera darle color a la festividad, otras tantas priorizaban no gastar de más. “Están buenísimas las máscaras”, manifestó una mujer mientras admiraba la cara de Pennywise, aunque señaló que no podía comprarla porque superaba su presupuesto.
Los cascos de guerreros nórdicos y gladiadores romanos también llamaron la atención de un gran sector de los clientes, que los veían como una segunda opción en el caso de que no encontraran lo que buscaban.
La gente recorría los pasillos, prestándoles mucha atención a los precios para luego compararlos con los de otros locales.
Algunas personas tuvieron dificultades con los talles. “Parece que vienen todos iguales los disfraces, son del mismo tamaño”, lamentó un joven.
Una mujer recordó que mañana también se celebra el Día de los Muertos, una festividad mexicana que honra a los difuntos y que tiene sus seguidores en todo el mundo.
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