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Guillermo Doglioli es el capitán de tormentas de este Independiente increíble. Con presupuesto acotado, un plantel donde nadie cobra y se juega con verdadero espíritu amateur, el Rojo se metió en la final Patagónica del Regional Amateur y este martes en cancha de Centenario tendrá otra final con Jorge Newbery de Comodoro Rivadavia para seguir soñando con el ascenso al Federal A. Justamente es lo que pide el joven entrenador a sus muchachos a pocas horas del cruce porque “en la cancha somos once contra once y ahí no vale si cobrás o, no cobrás. Además hay que disfrutar esta final porque puede ser una oportunidad única”, afirmó.
Tras haber hecho un repaso de los videos del rival y preparar la estrategia Doglioli no dudó en señalar como principal virtud del equipo “el hambre de gloria que tiene todo el plantel. Los chicos dejaron el alma" para lograr la clasificación -sostuvo- y para ratificar el verdadero espíritu amateur que los anima reveló una divertida anécdota.
El traslado a Bariloche para jugar con Puerto Moreno fue “un gran desgaste con más de veinte horas de viaje. En dos dias apenas pudimos dormir cinco horas. Increíble lo que nos pasó. Viajamos en un colectivo nuevo con apenas 300 mil kilómetros y se nos rompe. Les decía a los muchachos: si no sufrimos no somos Independiente. Pero bueno son pruebas que se nos ponen y hay que superarlas. Las cosas buenas se logran con sacrificio. Si es regalado no es bueno”, dijo convencido.
Y justamente esta convicción le permite afirmar que “ahí, en las 14 horas que estuvimos tirados en la ruta, ganamos el partido (2-0 a Cruz del Sur el miércoles y clasificación). Esto nos fortaleció, nos favoreció para afianzar la unión del grupo y nos dio el empujón que nos estaba faltando”, contó.
Los choferes nos felicitaban porque cualquiera en otra situación hubiera puesto cara larga. Los pibes, todo lo contrario, se pusieron a disposición, colaboraron. Después mientras esperábamos teníamos a un grupo arriba del colectivo armando un truco y otro abajo jugando al tejo al costado de la ruta con piedras. Demostramos que sin plata también se puede llegar a una final y ganarla porque ahí adentro somos todos iguales”, se ilusionó.
“Sabemos que ellos invirtieron mucho para ascender y llevarse este torneo. Pero bueno vamos a ser locales aunque me hubiera gustado jugar en nuestra cancha porque hace más de un año y medio que no perdemos ahí, desde 2019 que asumí”, recordó.
En cuanto a lo que pudo observar del conjunto comodorense, el entrenador cree “va a ser un lindo partido de media cancha. Ellos, para adelante, son un equipo y, para atrás, otro con un central jovencito. Vamos a tratar de buscar el partido por los laterales”, señaló al tiempo que analizó que hay que resguardarse porque “son un equipo que roba rápido y juegan directo”.
En cuanto a las virtudes propias dijo: “tenemos un equipo largo, con recambio. Eso es muy importante porque sale uno y el que entra hace que no se note”.
Otro punto decisivo que Doglioli consideró clave para lograr la clasificación fue la derrota en el arranque con Alianza.
“En el fixture era un partido ganable pero ese día hicimos los tres goles: el nuestro y los dos de Alianza. Fue un cachetazo lindo para saber adónde estábamos parados porque muchas veces hay cosas que se olvidan, las victorias tapan mucho y lo feo sólo se ve en las derrotas. Nos sirvió para ver otras cosas, después en el partido con La Amistad se puede perder pero lo ganamos y después, hicimos la diferencia en Bariloche con Puerto Moreno. Ahí logramos en definitiva la diferencia que nos permitió clasificar. Hicimos cinco goles pero pudimos hacer siete u ocho. En el fútbol de hoy no es fácil crear tantas situaciones”, elogió.
“Este es un plantel amateur. Nadie cobra un peso así que todo el sacrificio que hacen es un plus que toca la fibra íntima de cada uno. Somos la princesita del torneo, y les ganamos a La Amistad, a Cruz del Sur, dos equipos de jerarquía que se armaron para ascender y nosotros con poco presupuesto llegamos a una final. Estábamos seguros de clasificar porque es lo que mostramos en el primer torneo donde nos faltó la oportunidad de demostrarlo como lo hemos hecho en este. Tenemos un equipo con muchas alternativas donde no hay un solo jugador que marque. Mauri (Mauricio) Villa y Alan Vivanco tienen tres goles cada uno, pero también convirtieron Alan Sack, Firpo (Pablo) y además en todos los partidos marcamos antes de los diez minutos. Por eso digo a veces tener la plata y los mejores jugadores no te da el equipo”.