La autopsia del cuerpo de Jairo Rodrigo de Mora y la declaración en cámara Gessel de dos niños de su entorno serán claves para determinar si la muerte de Jairo -el niño de San Antonio Oeste que fue hallado en una cámara de hielo- se produjo por accidente o fue un crimen.
Fue la madre de Jairo quien lo halló dentro del electrodoméstico, indicó a LM Neuquén el subcomisario Fabián Fernández, de la Comisaría Décima de esa ciudad, quien en principio realizó las actuaciones de rigor, antes de que la causa pasara a una fiscalía. El hallazgo se produjo tras una intensa búsqueda que involucró a prácticamente todo el pueblo.
Los restos del niño fueron llevados a Viedma para la autopsia, y cerca de las 17 de este viernes los resultados podrían estar listos.
Por lo pronto ya declaró la familia directa del niño: sus padres, tíos y hermanos, indicó Fernández.