La compra récord en la historia de Racing, la contratación que llegó en julio a cambio de 4 millones por el 80% de la ficha, está cerca de mudarse a México. Andrés Ibargüen, el delantero o extremo (en rigor, nunca quedó definida qué posición les caía mejor a sus virtudes) con el que Diego Cocca pretendió reemplazar a Marcos Acuña puede definir su salida a la brevedad.
Porque al interés de América, la institución más poderosa del fútbol mexicano, y de Tijuana, donde Cocca se sumó sin demoras luego de su renuncia en Racing, se añade otro hecho clave: para Eduardo Coudet, el ex Atlético Nacional no representa una pieza vital en el esquema que imagina, con dos modelos de preferencia: el 4-3-1-2 como el principal y el 4-3-3 como modificación. Diego Milito, en su rol de secretario técnico, ya lo sabe. Y Víctor Blanco, el presidente, también.
La transferencia se estima en un precio similar al de la compra, por lo que resta definir el destino. Y aquí se pone en juego el deseo de Racing por dos jugadores de Tijuana que Coudet fijó como objetivos: Alejandro Donatti e Ignacio Malcorra. La tasación que se les ponga definirá si los dos pueden ingresar en un plan canje.
Se fue Patiño
La lista de prescindibles de Eduardo Coudet empieza a achicarse y el primero en irse será Juan Patiño. El defensor paraguayo jugará en Olimpia a préstamo por una temporada a cambio de u$s 150.000 y el elenco guaraní tendrá una opción de compra de u$s 600.000 por la mitad del pase.
Patiño llegó a la Academia a mitad de año desde Guaraní y había firmado un contrato por tres temporadas. “No tuve oportunidades en Racing, y las veces que tuve hice buenos partidos”, aseguró el defensor antes de su salida.