Centenario.- El servicio de prevención que contratan las empresas petroleras desató una guerra entre los bomberos de distintas localidades. El viernes, una camioneta del cuartel de Centenario fue secuestrada en Rincón de los Sauces tras una maniobra poco clara en la que los colegas locales tuvieron algún tipo de participación, con la complicidad del Juzgado de Faltas de aquella ciudad.
"Nos interceptó una unidad de colegas de Rincón y les dijimos que estábamos cubriendo un servicio especial. Pero al llegar a la ruta, nos paró un control municipal que nos pidió la documentación de la camioneta y que luego nos dice que no sirve porque no era la original", explicó Patricio Álvarez, vocero de los Bomberos de Centenario.