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Fue uno de los primeros clubes de la zona en "levantar la mano" y ofrecer ayuda ante la crisis del coronavirus. Pionero en solidaridad en la región entre las entidades deportivas cuando se desató la pandemia. Allí, de inmediato, Maronese ofreció sus instalaciones. Sin embargo, poco le importó a la delincuencia, que sigue haciendo estragos con los clubes.
En la noche del sábado, amigos de lo ajeno ingresaron al predio del Dino en el Oeste y "nos robaron la mezcladora, con la que teníamos la intención de construir una tribunita entre cancha y cancha. La habíamos comprado hace un mes y esto nos mata. Aún la estabámos pagando", comentó lleno de impotencia a LM Neuquén, el presidente del club Hugo Silva.
"Y sí, la verdad te da una bronca bárbara. Entre dos o tres personas nos alternábamos aprovechando el parate para ir armando la tribuna, íbamos por el escalón 8...", precisó el a la vez entrenador del equipo de Primera en Lifune.
"La denuncia la voy a hacer en la comisaría este lunes. Una pena. Estábamos entusiasmados con el proyecto", redondeó Silva.
El tema es que no se trata de un hecho aislado en el deporte regional. Durante la cuarentena fueron varias las entidades que sufrieron algún tipo de hurto. Independiente de Neuquén y la Federación Neuquina de Patín pueden dar fe de ello. Y antes del coronavirus también Pacífico de Neuquén padeció el robo del control del tablero electrónico, el cuál en ese caso fue repuesto por Provincia.
Una lástima que sucedan estas cosas y que encima perjudiquen a clubes que hacen el bien.