ver más

Insoportable, el viento volvió a causar destrozos

Arrancó postes y árboles y destruyó carteles y hasta algunos techos.

NEUQUÉN

El temporal de viento que se inició el jueves en toda la región del Alto Valle dejó secuelas en la ciudad de Neuquén, donde se debió asistir a unas 60 personas por distintos inconvenientes. Así lo informó la subsecretaria de Defensa Civil y Protección Ciudadana de la provincia, Vanina Merlo. La mayoría de las intervenciones tuvo que ver con caídas de árboles y de cartelería comercial en el centro de la capital neuquina y en el oeste. “Muchos fueron denunciados por vecinos, como también la situación de carteles o partes de techos que estaban a punto de caerse y que necesitaban la intervención de Defensa Civil, todo en función de los llamados que recibimos”, indicó Merlo en declaraciones radiales.

La funcionaria recomendó que cuando se presenten estas condiciones meteorológicas la gente tome la precaución de no realizar ninguna actividad al aire libre, y si lo tiene que hacer, por cuestiones laborales, que sea en el mínimo tiempo posible.

Hasta ayer, los fuertes vientos se siguieron sintiendo durante casi toda la jornada, con una disminución hacia la noche.

Las primeras ráfagas intensas se registraron pasado el mediodía y empezaron a hacer daño en pleno centro de la ciudad: un cartel publicitario a medio caer sobre vehículos estacionados, postes inclinados sobre calle Leloir y algunos cables incendiados. Sobre calle Chaneton casi esquina San Martín, un viejo cartel estaba a punto de desprenderse de un lado mientras debajo había una fila completa de automóviles estacionados. Tuvo que intervenir Bomberos para poder cortar momentáneamente la calle y retirar de la vía pública lo que quedaba del cartel.

También un cable comenzó a incendiarse en calle Santiago del Estero y esquina Juan B. Justo, y los vecinos apagaron las llamas que se propagaron a un contenedor de residuos. A su vez, en inmediaciones de Leloir y Castro Rendón había un poste del servicio de cable inclinado a punto de caer sobre la calle.

El viento comenzó a sentirse fuerte el viernes, con ráfagas que alcanzaron los 90 kilómetros por hora. Iguales condiciones se dieron el sábado y domingo (de menor intensidad durante el día pero muy ventoso por la noche) y ayer, cuando por la tarde se registraron ráfagas de hasta 80 kilómetros.

Si bien en la zona comercial se produjo la rotura de carteles, como uno de los elementos más salientes, en los barrios el problema fue la tierra, con la consecuente afección de las vías respiratorias para mucha gente que debió padecer la gran cantidad de polvo en suspensión.

Un dato a tener en cuenta es que por el fin de semana largo, con jueves y viernes feriados, hubo mucha menos gente en la calle (por ser jornadas no laborables y porque existió una importante migración hacia los centros turísticos) y con ello, menor posibilidad de riesgo para muchos vecinos.

90 kilómetros por hora

Es la velocidad que alcanzaron algunas ráfagas en distintos lugares de la provincia durante el temporal de viento que azotó la región durante cuatro días. El fenómeno castigó en mayor o menor medida a todo el territorio.

Intenso: 50 kilómetros por hora fue el promedio de la velocidad del viento, aunque hubo ráfagas muy fuertes.

Se viene una semana de calor

Los fuertes vientos que azotaron la región durante los últimos días generarán que hoy las temperaturas se mantengan agradables, con una máxima de 26 grados.

Pero eso durará muy poco, ya que mañana comenzará a subir la temperatura hasta llegar a una máxima de entre 31 y 33 grados, mientras que el jueves se espera que el termómetro pueda llegar a marcar 39 grados, acompañado con vientos que soplarán con una intensidad máxima de 50 kilómetros en la hora.

Estas condiciones, con algo menos de calor (34 a 36 grados), se mantendrán el viernes, según el reporte meteorológico que elaboró la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas para toda la región.

Algunas ráfagas se esperan para el fin de semana, pero de poca intensidad.

Postales que se repitieron en toda la provincia

Postales de tierra en suspensión y árboles torcidos hasta ser arrancados de raíz se repitieron en distintas ciudades del territorio neuquino.

En Centenario el viento hizo estragos. Hubo cortes de electricidad en el Casco Viejo por la quema de un transformador, el incendio de una casa y la caída de árboles en distintos sectores. Uno de ellos casi rompe una vivienda en el barrio Sarmiento y otro viejo olmo de unos 60 años se desplomó en la plaza San Martín, por las fuertes ráfagas.

Los bomberos tuvieron un arduo trabajo de asistencia, con más de 27 salidas el fin de semana. En conjunto con la dirección municipal de Defensa Civil, respondieron a las demandas de vecinos afectados por los fuertes vientos.

En Cutral Co el panorama fue similar. Además de la esperada caída de ramas, las ráfagas arrancaron gran parte del techo de una vivienda en la Avenida Eguinoa. El rápido accionar del personal de Defensa Civil impidió que la chapa se volara completamente y que se convirtiera en un peligro para quienes transitaban por el lugar. También hubo un incendio de pastizales en la zona de Monte Hermoso que logró ser controlado por los bomberos.

En Zapala el viento también generó todo tipo de inconvenientes. Además de árboles caídos y postes arrancados, hubo destrozos en viviendas y cartelería comercial debido a la intensidad de las ráfagas.

Por fortuna, el viento fue perdiendo fuerza con el correr de las horas y la situación comenzó a normalizarse.

Te puede interesar