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Así lo adelantó el intendente de Neuquén, Mariano Gaido, quien explicó que esto forma parte de una serie de obras y proyectos pensados sobre un total de ocho mil hectáreas, hacia donde se expandirá la capital provincial en los próximos años.
“Estamos proyectando un nuevo centro de depósito final, que va a ser con la ampliación del ejido, para el que estaremos presentando en septiembre el proyecto de ley, sobre el cual estoy convencido que va a ser acompañado en la Legislatura”, señaló el jefe comunal a través de declaraciones radiales.
“En esa norma solicitamos la ampliación del ejido sobre tierras que la ciudad tiene para desarrollar loteos con servicios, un parque solar, un Parque Industrial, una cantera y ahí también un depósito final de residuos, como parte de este plan integral de una nueva ciudad, teniendo en cuenta la cantidad de hectáreas de las que estamos hablando”, dijo Gaido.
Con relación al tipo de basural que se va a levantar en la meseta, el intendente indicó que tendrá las mismas características que tiene el Complejo Ambiental de Neuquén (CAN). “Hoy es un centro de depósito de los mejores de la Patagonia y del país, con unas características de resguardo del medio ambiente, que permite la reutilización de la basura y donde en poco tiempo estaremos comprando maquinaria para reutilizar el plástico”, adelantó.
Respecto al funcionamiento actual del plan de separación de residuos, Gaido dijo que se trata de un proceso de educación. “Todos debemos comprometernos a esto y quiero agradecer a los vecinos que lo están haciendo con cartón, vidrio y plástico. Esto nosotros lo llevamos para que la cooperativa, en el depósito final, lo reutilice”, destacó.
En cuanto a la situación ambiental y el tiempo que le queda al CAN de vida útil para el tratamiento de los residuos, en base al predio con el que se cuenta, el intendente calculó que “por lo menos” se cuenta con un plazo de entre cinco a siete años. Y recordó el cambio que se implementó para la recepción de basura a municipios vecinos como Centenario, con Vista Alegre, con Plottier, con quienes se firmó el compromiso de que lo que se recibe en el CAN debe ser previamente separado en origen.
“Por esos nosotros utilizamos de manera eficiente este centro de transferencia final, es decir, con la reutilización de la basura. Con la separación vamos mejorando lo que es el residuo húmedo del plástico y del vidrio y del sólido. Entonces esto también mejora la reutilización de este espacio. Pero por supuesto que nosotros tenemos la obligación de proyectar a 30 años y por eso ya pensamos en un nuevo espacio de disposición final de basura”, explicó.