Según la subsecretaria del área, Patricia Maistegui, "esto se debe a que no se puede prevenir la violencia con más violencia". Consideró que se debe "trabajar sobre las causas que son profundas y producto de una cultura machista". "Es decir, tenemos que abordar los mandatos culturales que atraviesan a algunos varones y mujeres", explicó.
"Sabemos que el problema es mucho más grande y que con este proyecto no curamos la violencia ni cubrimos todos los casos. Pero confiamos en que sea el puntapié inicial para generar políticas más abarcativas". Gabriel Romero. Diputado del Frente Renovador
La funcionaria dijo que, lejos de representar una solución a la compleja problemática de la violencia familiar, la propuesta agrava la situación de las víctimas que, por su condición, se encuentran en un estado de vulnerabilidad que una ley no mejoraría.
"La construcción de una sociedad más equitativa y que permita el ejercicio de los derechos consagrados requiere un cambio cultural, que debemos desarrollar entre todos y todas. Necesita nuestro compromiso e involucramiento, evitando los atajos que nos lleven a profundizar la violencia", consideró Maistegui en un comunicado difundido ayer.
Al mismo tiempo, la Subsecretaría de las Mujeres, mencionada en el proyecto como autoridad de aplicación, no participó en la elaboración del texto.