Se trata de un auxiliar que acumuló decenas de inasistencias injustificadas, ignoró tres cartas documento y afectó el funcionamiento de la escuela primaria
La purga de ñoquis, indisciplinados y otros que lleva adelante el gobierno de la provincia de Neuquén, no para. De eso no hay ninguna duda. A punto tal que, mientras se conocía la separación del cargo de una ahora exfuncionaria de Salud (por el faltante de dinero en el área de recupero financiero), echaron a un portero de una escuela primaria, que incurrió en una serie de inasistencias injustificadas.
Lo que hizo, este miércoles, el Ejecutivo provincial fue convalidar la resolución N 0816/2026 con la que el Consejo Provincial de Educación (CPE) le impuso la sanción de cesantía de los cuadros de la administración pública provincial, a Rodolfo Fabián Alarcón Sabelle, quien se desempeñaba como auxiliar de servicio en la Escuela Primaria 367 de Plottier.
En documentación oficial consta que los auditores dieron por acreditado que con su inconducta transgredió las normas y reglamentos que establecen derechos y obligaciones en el Estado. Además de despedirlo, como a tantos otros desde que asumió el gobernador Rolando Figueroa y puso en vigencia las políticas de tolerancia cero, el Ejecutivo puso en marcha los mecanismos para establecer si este ahora ex agente cobró los días que no fue a trabajar.
De haber cobrado sin trabajar, se le pedirá que devuelva ese dinero. Si no lo hace, el CPE iniciará acciones judiciales y le dará intervención a la Fiscalía de Estado, ante la posibilidad de que el ex agente haya incurrido en la falta de enriquecimiento sin causa en perjuicio de la administración pública provincial.
Según pudo saberse al respecto, el 6 de junio de 2024 el CPE resolvió instruir sumario administrativo y, tras las averiguaciones del caso, se dio por acreditado que los faltazos fueron en distintas jornadas de octubre, noviembre y diciembre de 2023. Una vez constatadas esas inasistencias injustificadas, le endilgaron abandono de cargo.
El portero era del turno de mañana y tenía el horario de 07:00 a 14:00. Así se indicó en el expediente, que también da cuenta de que las autoridades del establecimiento escolar realizaron gestiones para entablar diálogo con el agente, pero no hubo forma de hacerlo trabajar. Luego lo intimaron mediante el envío de tres cartas documento para que justifique las inasistencias, pero eso tampoco resultó. Es más, se asegura que ni siquiera concurrió a las audiencias de declaración indagatoria a las que lo habían citado.
Luego sobrevino el despido en el que las autoridades del Ejecutivo provincial hicieron notar “el impacto negativo que la desorganización de las tareas de higiene provocó en el servicio educativo”, a raíz de la ausencia de este portero.
Le achacaron, además, “sistemáticos incumplimientos a las obligaciones de diligencia, obediencia y rendimiento laboral que rigen el empleo público provincial”. Como así también haber “vulnerado el núcleo esencial del contrato administrativo y afectado el interés público superior de las infancias”, lo que configura “la pérdida de la idoneidad requerida para permanecer en la planta del Estado”.