Neuquén .- Como habitualmente ocurre, el barrio Confluencia volvió a transformarse en escenario de una violenta pelea entre facciones opuestas, aunque en esta oportunidad la diatriba fue entre integrantes de una familia que acumula viejas rencillas irresueltas.
Todo comenzó pasadas la medianoche cuando un grupo atacó la vivienda de sus rivales, primos hermanos, según reveló el titular de la comisaría 19, Carlos Vallejos.
Consultado por el incidente de anoche, el policía contó que la historia del barrio capitalino está plagada de enfrentamientos entre grupos opuestos entre sí, y contra policías. Recordó que por esa razón la fuerza de seguridad comenzó hace unos años a trabajar en el lugar para desactivar los recurrentes conflictos sin apelar a la represión como único método, “sin embargo los integrantes de esta familia no cesan de agredirse entre ellos y tienen antecedentes por hechos similares”, reveló.
“Hemos hecho allanamientos y les hemos secuestrado armas y cartuchería en montones de oportunidades, pero vuelven a atacarse siempre”, agregó Vallejos.
El incidente de anoche comenzó cuando un grupo de al menos 5 hombres llegó hasta una vivienda de un hombre mayor y la transformó en blanco de un fuerte ataque con piedras y disparos de arma de fuego. El ocupante de la casucha respondió de la misma manera.
Cuando personal policial de la Comisaría 19º se acercó a detener el combate los agresores, comenzaron a arrojar piedras también contra las patrullas y minutos más tarde contra el edificio de la comisaría.
“Por suerte no pasó nada”, dijo Vallejos”. No hubo que lamentar lesionados ni daños materiales de consideración, agregó, el policía, para quien la solución en este caso pasa por “que se sienten a arreglar sus asuntos sin generar estos hechos que afectan a todo el barrio”.