La Murga, como un espacio para la creatividad

El investigador Coco Romero dictará desde hoy, y durante tres días, un taller para grupos locales.

La actividad gratuita dirigida a directores surge por iniciativa de la Subsecretaría provincial de Cultura y el CFI.
 
Neuquén >
El carnaval es la fiesta que se regala el pueblo para sí. Por lo tanto es la creatividad popular la que está puesta allí. No se veneran políticos, ni nada ligado a la religiosidad”, recupera Coco Romero, quien desde el Centro Cultural Ricardo Rojas investiga sobre las raíces de la murga rioplatense, tanto desde la génesis de este estilo musical hasta sus facultades para promover la inclusión social.
De visita en la región, en el marco del taller de capacitación “La Murga, un espacio para la creatividad” que el músico completará hoy, mañana y el miércoles, de 14 a 20, Romero destacó la importancia de la reincorporación del Carnaval al calendario, como “la recuperación natural de todos los folklores nacionales del país”.
La actividad gratuita, que se realizará en el auditorio de la ciudad Cultural y Deportiva (Gobernador Anaya y Lanín), es destinada a agrupaciones murgueras de la provincia. Esta instancia forma parte de una iniciativa de la Subsecretaría de Cultura y Deporte provincial en coordinación con el Programa de Cultura del Concejo Federal de Inversiones. Quienes no se inscribieron para el primer módulo podrán asistir al segundo en calidad de oyentes.
“La idea es que los grupos mejoren, en la medida de lo posible, el campo expresivo. Pero además uno de los trabajos que tenían que hacer era recuperar la memoria del carnaval de la región”, comenta Romero sobre la experiencia local en la que no sólo se trabaja el entrenamiento corporal y vocal, sino, ante todo, se pone en contexto y se reflexiona sobre la murga como manifestación de lo social.
Si bien la murga es un subgénero que nace en el Río de la Plata,  hace unos 120 años, traído por la inmigración española, en su recorrido histórico ha sufrido transformaciones propias del cruce con las tradiciones y culturas locales, además de la contingencia de los contextos políticos.
“El carnaval estuvo prohibido durante 36 años en Argentina, por decisión de la dictadura militar. En ese contexto y desde ese punto de vista, si se quiere, la murga es como un movimiento nuevo que obedece a la recuperación de la democracia. La murga se constituyó en el último eslabón de las agrupaciones del carnaval que ha prendido a lo largo y ancho del país”, analiza quien desde 1995 dirige “El corsito”, publicación de divulgación y consulta sobre el Carnaval, de distribución gratuita.
En relación a la supervivencia de esta expresión como resquicio de lo que fueran las grandes celebraciones populares, Romero analiza que hay varias cuestiones: “Primero porque fue tomada por los jóvenes, y segundo, porque ha habido guiños en algunos casos del rock como el disco de Los Redondos “Momo sampler” o Los Cadillacs que hicieron temas incluyendo a las murgas. Y así prácticamente la mayor cantidad de grupos que han tenido difusión masiva tomaron elementos y eso operó como una especie de reguero en todo el país”.
 
Discurso crítico
Consultado sobre el componente político al que generalmente se asocia el origen de las murgas, Romero relativizó que “eso depende”. “En general mi idea sí es recuperar la palabra y la cuestión crítica ante las cuestiones ya sean domésticas, barriales, del país o  planetarias. De repente se pueden trabajar, a través de la murga, los derechos del niño, así como también si hay algún conflicto en un barrio es interesante que los jóvenes puedan trabajar y generar una lectura interesante y artística de algo que les está pasando a ellos”, explicó el tallerista que resaltó el humor como “condimento” fundamental de esta expresión.
“Es interesante que se pueda construir un discurso crítico, ácido  y que acuda a la risa y al ingenio, en vez de al improperio. No se puede concebir el discurso del carnaval sin ese condimento”.

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