Alma Bennet tiene apenas un año y ya es fanática del mate. Pero la particularidad, en este caso, es que la beba es oriunda de Timaru, una pequeña ciudad al sur de Nueva Zelanda. El hábito lo adquirió gracias a su madre, Florencia, quien desde hace años se instaló y formó su familia en Oceanía.
El video de Alma recorrió el mundo gracias a la publicación en el muro de Facebook de Estudiantes de Intercambio en Argentina (PALS).
En las imágenes se puede ver como la beba se desespera cada vez que su madre le saca la infusión de las manos o intenta dejarla lejos del alcance de ella.
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