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La joven policía, de 21 años, que fue violada por cuatro de sus compañeros mientras prestaba servicio en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas rompió el silencio e hizo grandes revelaciones del caso. Es que un principio, trascendió que ella había sido violada por cinco policías –todos jóvenes y recién egresados de la escuela de cadetes- pero en realidad, ella aseguró que con uno de ellos si tuvo relaciones sexuales consentidas.
La violación en manada ocurrió el pasado domingo por la madrugada, en el polideportivo de la localidad Los Polvorines. En ese lugar se montó una especie de alojamiento, para albergar a unos 90 oficiales que viven lejos de la zona, en medio de los operativos por el aislamiento social, preventivo y obligatorio, a raíz de la pandemia del coronavirus.
Dado que la agente es de La Plata y tenía que volver a trabajar el lunes, optó por quedarse en el polideportivo –ya que el viaje es largo y agotador-, siendo la única mujer de las 14 asignadas esa noche. Además, en ese momento los policías celebraron el cumpleaños de uno de ellos con un asado y unas cervezas. Eran unos 20 efectivos, pero la mayoría decidió regresar a sus casas.
Alrededor de las 2 de la madrugada, la joven fue hasta el baño de hombres acompañada de un colega, Juan Simón Juárez (25). Según su relato, allí mantuvieron relaciones sexuales consentidas hasta que en un momento aparecieron otros cuatro policías: Alex Fabián Sánchez (22), Matías Gastón Mansilla (26), Tomás Ariel Peredo (21) y Luciano Manuel Rendo (19), nombres señalados por fuentes policiales y confirmados por la denunciante.
“No sé si ya estaban adentro del baño o estaban afuera, cuando me di cuenta estaban encima mío”, explicó la oficial en declaraciones a Infobae.
Ella asegura que está bien pese a lo vivido y está acompañada por sus padres y sus hermanos; y es asistida por un equipo interdisciplinario de la Superintendencia de Género de la Policía: “Tengo algún que otro moretón en el cuerpo, pero psicológicamente estoy bastante bien. Como me conozco, sé que esto lo voy a superar rápido”, contó.
La oficial aseguró que dudó en denunciar el hecho, pero fue una de sus compañeras quien la animó a hacerlo, luego de verla en muy mal estado. “Al principio no quería que se enterara nadie, no quería que se generara ningún tipo de problema. Pero al otro día, al saber que tenía que cruzarme con estos cuatro, empecé a tener nervios. No podía verles la cara porque ya empezaba a temblar”, afirma.
Sánchez, Mansilla, Peredo y Rendo están hoy detenidos por abuso sexual con acceso carnal agravado por la pluralidad de intervinientes y por la condición de policías. Sin embargo, también demorado Juárez, aunque en su caso bajo otra acusación.
De acuerdo a la denuncia que formuló, al ser abordada, la joven oficial trató de defenderse y pidió auxilio a los gritos. En el interín, Juárez salió del baño. Luego, otros tres policías más llegaron para defenderla y se pelearon con los presuntos abusadores.
El fiscal del caso, Jorge Castaña, de la UFI N° 14 de Delitos Sexuales de Malvinas Argentinas, entendió que el acusado pudo haber ayudado a Mariana cuando la sometieron. Por eso lo imputó por el delito de “omisión del deber de socorro” y pidió su detención.
Sin embargo, la visión de la joven respecto de la responsabilidad de Juárez es diferente: “Estoy un poco enojada porque él salió a socorrerme, fue a pedir ayuda. No sé cómo evalúa la Justicia, pero en mi opinión, si no hubiera salido a alertar, nadie hubiese entrado al baño. Y creo que si no pasaba eso, de ahí no salía", explicó.
Según ella cree, Juárez quizá no se quedó en el baño para defenderla “por miedo”. Y supone que su detención tal vez se deba a la declaración de sus otros compañeros, que hablaron ante el fiscal antes que ella. "Capaz uno lo complicó inconscientemente”, conjetura. Igualmente, pide que “la Justicia haga lo que tenga que hacer y que los responsables, paguen”.
Los cinco detenidos se negaron a declarar y quedaron a disposición del Juzgado de Garantías 4 de San Martín. Por otro lado, Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense resolvió desafectarlos.
La oficial asegura que una vez superado este proceso y cuando esté en condiciones, volverá a incorporarse a la fuerza. En tanto, manifestó que se mantiene en contacto con los oficiales que la ayudaron esa noche. “Los sigo llamando y me siguen haciendo reír, llorar. Más que con el tema de la cuarentena no puedo salir a distraerme. Son con los que venía compartiendo todo. Me salvaron la vida”.
Fuente: Infobae
Violación en manada: cinco policías atacaron a una compañera