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La plata para financiar la megaobra de Chihuido, en el centro de la provincia de Neuquén, depende de que Argentina logre un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Lo afirmó el grupo Helport, concesionario del proyecto, en una reunión con el secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Gustavo Béliz. El planteo trascendió a través de un medio nacional, Ámbito Financiero, que tuvo acceso al informe que presentó el consorcio ante las autoridades nacionales.
Según reportaron, la reunión se realizó este miércoles por Zoom, con el objetivo de destrabar la construcción de Chihuido, un megaproyecto neuquino que lleva años sin concretarse. En 2014, la obra se adjudicó al grupo Helport, con un compromiso original de financiamiento desde Rusia que nunca llegó. Después, se agregó la promesa de obtener fondos a través de bancos alemanes, con la intervención del grupo Euler Hermers.
Semanas atrás, el diputado neuquino Alberto Vivero cuestionó la demora del grupo Helport y abogó por una revisión de la licitación que tenga en cuenta al oferente que quedó en segundo lugar, un consorcio de capitales chinos.
Ámbito Financiero publicó este viernes una de las filminas que se expusieron en la reunión con Béliz, en la que el grupo adjudicatario advierte que uno de los pasos pendientes para comenzar con Chihuido es que Argentina llegue a un acuerdo con el FMI.
Según se consigna, en representación del consorcio, estuvieron representantes de Helport y de las empresas Banco Santander, Credit Suisse y el grupo alemán Voith Hydro, el proveedor de las turbinas para la represa.
La obra genera gran expectativa desde que se puso en agenda, hace ya más de una década, porque incluirá una inversión en infraestructura para toda la zona centro de la provincia, en particular en las localidades Bajada del Agrio, Quili Malal y Los Chihuidos.
En la filmina que se hizo pública, se indica con claridad que, sin un arreglo con el FMI, no se podrá avanzar con el crédito de 2.200 millones de dólares que se comprometió para la construcción de la represa. En el recuadro, se destaca con una tilde verde los pasos que ya se lograron y que favorecen el inicio de la obra, entre los que incluyen el acuerdo de Argentina con los bonistas de 2020.