Aunque es una estimación y sus datos pueden fallar por las innumerables variables que inciden en la producción, el pronóstico es la herramienta más fiable que las empresas, los sindicatos y los
chacareros utilizan para anticipar el escenario del verano. Cuando indica poca fruta de calidad, todo suele reducirse; cuando promete peras y manzanas a granel, se sale en busca de más clientes internacionales y crecen las expectativas del sector.
152 chacras utilizaba el pronóstico anual.Kilos más o kilos menos, el informe del INTA y la UNCo aporta datos certeros sobre las cosechas por venir. Este año no se realizará porque la mayoría de las chacras testigo no pudieron realizar tareas culturales y su producción no reflejará la media del Alto Valle.
A contra reloj, Fruticultura ordenó un relevamiento propio que se conocería a fines de esta semana, aunque su alcance será muy reducido y su margen de error, mucho mayor.
La falta de pronóstico de cosecha por la mala situación de las chacras representa de igual forma una síntesis del sector, atravesado por la falta de recursos para afrontar los costos de las tareas culturales más elementales.
"Algunos chacareros del Valle Medio dicen que perdieron hasta el 70% de la fruta por el granizo, y otros, que la mitad del valle quedó sin podar, pero no se puede comprobar", afirmaron técnicos de Fruticultura.