Natalia Pérez Pertino
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NEUQUÉN
Andrés Benjamín Montecino tenía tres años y medio cuando le arrebataron la vida aquel 10 de febrero de 2015. El pequeño murió asfixiado con sus propias ropas luego de que se las introdujeran por la boca unos 12 centímetros. El único acusado por el hecho es la ex pareja de la madre, Raúl Molina (40 años), quien desde ayer afronta un juicio por jurado popular en su contra por homicidio.
“Al principio la relación era muy buena. Para Andrés era su papá”, comentó Juana Zapata, la madre de la víctima, quien explicó que lo conoció por un sobrino. Después se mudó con él de Plaza Huincul al barrio Nueva España de Centenario.
“Después de seis meses, nos fuimos a Plaza para estar más cerca de mis otros hijos. Pero ahí comenzaron los celos enfermizos”, sostuvo Zapata. El fiscal Pablo Vignaroli consultó en qué consistían los celos y la mujer explicó que la insultaba, le daba sacudones y hasta le pegó. Sin dar explicaciones un día, después de dos años de convivencia, Molina “decidió irse”.
“Las partes acusadoras les vamos a demostrar (al jurado popular) que quien mató al niño Andrés Montecino fue Molina y les vamos a pedir que declaren a Molina culpable”. Pablo Vignaroli Fiscalía de Delitos Violentos contra las Personas
Víctima de violaciones
“Un día me llamó un hombre por unos expedientes del campo de mi familia y quedé en reunirme, pero cuando estaba llegando a un puente me tomaron de atrás, me pusieron un cuchillo en el cuello y me dijeron que me quedara quieta. Era Molina”, narró entre sollozos la primera vez que fue víctima de una violación en manos de Molina. Zapata lo denunció ante la Justicia.
Fueron cuatros veces las que Zapata recordó que había sido violada bajo amenaza de un cuchillo. Tras la denuncia, los llamados y mensajes no cesaron de parte del agresor. “Me decía que retirara la denuncia, pero cuando fui la fiscal me explicó que no podía hacer eso hasta que no estén los resultados de las pruebas”, contó y aclaró que con tal de que él no se acercara a sus hijos, ella viajó en dos oportunidades hasta Neuquén. Fueron hasta la ribera del río Neuquén, en el barrio Nueva España -donde encontraron el cuerpo del niño- y, con un cuchillo en el cuello de la mujer, abusó de ella.
“Este es un caso típico de violencia de género que terminó de la peor forma. Le mató al hijo y de la forma más cruel. Asesinó a un niño de 3 años que a él le decía papá”. Facundo Trova Abogado querellante en representación de Juana Zapata
La noche del crimen, Zapata accedió a ir a Neuquén, pero vino con Andrés. Fueron a la zona del río, hicieron una fogata y en un momento Molina se llevó al nene para que lo vean sus abuelos -papás del hombre-, pero luego regresó sólo. Le dijo que el nene estaba feliz, le recriminó una supuesta relación, la violó y desapareció.
“Yo me enteré al otro día, cuando la fiscal me dijo que mi hijo estaba muerto. Me presentaron a los defensores, pero nunca me dijeron que estaba detenida”, concluyó y aclaró que la última vez que vio a su hijo fue cuando Molina “se lo llevaba en brazos caminando”. “No me dejaron ir ni siquiera al velorio de mi hijo”, agregó.
Durante el juicio se develó la estrategia del defensor oficial Julián Verger, que se centró en poner en duda las supuestas amenazas de Molina hacia Zapata al leerle unos mensajes de texto en los que ella lo trataba afectuosamente. Ante esto, la testigo aclaró que lo hacía para tranquilizar a su ex. “No lo amaba, le tenía miedo”, declaró la mujer.
El defensor cuestionó a los policías por no llamar a un defensor de inmediato cuando se entregó en la Comisaría 20.
“Hoy Raúl Molina tiene quien lo defienda. Esa noche de febrero Andrés, de tan sólo 3 años, no lo tuvo. Quedó solo en sus manos y así Molina lo mató brutalmente”. Gustavo Lucero Querellante en representación del padre biológico del niño
Testigo policial
Molina se habría autoincriminado
“Me las mandé. Agarrá la pistola y matame”. Fueron las primeras palabras que Raúl Molina habría dicho al ingresar a la Comisaría 20 la madrugada del 10 de febrero de 2015. Cuando Sául Ortega, el oficial a cargo de la unidad, le preguntó a quién había matado, el acusado sentenció: “Maté a mi hijo”. Una y otra vez, el acusado repetía “lo maté” y le pedía a los policías que acabaran con su vida. “Está allá en la costa del río. Me tenía cansado”, contó Molina a los efectivos, quienes lo convencieron de que los acompañara hasta el lugar donde había quedado el niño y, al llegar, comprobaron que Andrés Benjamín Montecino estaba muerto. Se dio aviso a la fiscal de turno, quien convocó al personal de Criminalística y a la médica policial. Tomaron rastros de pisadas y la médica examinó el cuerpo del niño, que “el único signo de violencia que presentaba era el trapo en la boca”, contó el oficial Ortega. Además, aseguró que en ningún momento, Molina inculpo a su ex pareja, Juana Zapata, madre del pequeño, sino que todo el tiempo hablaba en singular.
CRONOLOGÍA
Dos años de idas y venidas, con un sobreseimiento y un juicio
02/15 Murió asfixiado
Andrés Montecino murió entre las 22 y las 00. Molina y Zapata fueron detenidos y acusados de homicidio. Días después, Molina intentó suicidarse en la U11.
12/16 Juana fue sobreseída
La madre de la víctima fue sobreseída 22 meses después del hecho por el juez Martín Marcovesky, quien avaló el pedido de la fiscalía y la querella.
03/17 Juicio contra Molina
Un jurado popular decidirá la culpabilidad o inocencia de Raúl Molina por la muerte de su hijastro. La fiscalía pretende una pena superior a los 15 años.