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Por Alejandro Olivera - olivera@lmneuquen.com.ar
Las escuelas secundarias técnicas de la provincia son cada vez más demandadas. En sólo cuatro años, la matrícula creció en un 12,5 por ciento, según los datos estadísticos del Consejo Provincial de Educación (CPE).
La ministra de Educación, Cristina Storioni, le dijo a LM Neuquén que uno de los principales factores que motivan a las familias a anotar a sus hijos en estos establecimientos es la buena preparación que reciben en ciencias duras, lo que prepara a los chicos para continuar con sus estudios superiores en carreras vinculadas a la economía local, que son de inmediata salida laboral.
Esta tendencia se puede apreciar en los números oficiales del CPE, que indican que en 2015 las escuelas técnicas tenían 14.526 estudiantes, mientras que en este 2019 treparon a 16.342.
“La matrícula en las escuelas técnicas ha crecido a este ritmo por el hecho de que se ha aumentado la oferta en similares proporciones, basado esto en una política de fomento a la formación técnico profesional desde el Gobierno Provincial”, explicó Storioni.
Resaltó que algunas familias neuquinas tienen una percepción un tanto errónea sobre la calidad educativa, ya que consideran que las técnicas son mejores que las normales, por lo que aclaró que sólo son distintas. “En el afán de poder lograr esta mejor educación, anotan a los chicos en establecimientos de orientación técnica, sin reparar en el tipo de especialización brindada, con sus particularidades y complejidades, en algunos casos muy distantes a las vocaciones y afinidades propias del estudiante”, manifestó.
En este sentido, señaló que los adolescentes se encuentran con que los contenidos o prácticas que les ofrece la institución no les resultan motivantes, debido a que “no se relacionan con sus propias aspiraciones”, lo que desemboca en un posible abandono y el posterior cambio a las secundarias orientadas (CPEM).
A pesar de contar con una prometedora matrícula inicial, que cada año oscila entre los 3700 y 4 mil ingresantes, los que llegan al último año de la secundaria se mueven por debajo de la mitad, entre los 1200 y 1500. Si bien el crecimiento registrado es muy bueno, las secundarias técnicas sólo concentran al 36,8 por ciento de los adolescentes escolarizados.
La matrícula de los establecimientos educativos secundarios privados de la provincia creció un 15,2 por ciento desde 2015, según los datos del Consejo Provincial de Educación. Se trata de una cifra considerable, especialmente si se tiene en cuenta que, en el mismo período, los colegios públicos registraron una variación de sólo el 7,6 por ciento.
Los informes estadísticos del Gobierno indican que en 2015 el sector tenía unos 6554 estudiantes, mientras que en la actualidad alcanzó los 7556. El crecimiento de los colegios pagos se hace más evidente si se tiene en cuenta que en 2011 tenía unos 5900 estudiantes, es decir, 1600 menos que en la actualidad.
En comparación, las estatales siguen ganando la pulseada, ya que concentran a unos 44.461 chicos, lo que representa el 85,4 por ciento de los adolescentes escolarizados. En tanto, el 14,6% restante cursa en establecimientos privados.
El alcance de las instituciones públicas y privadas es similar en las escuelas primarias. En el nivel inicial (jardín de infantes) las privadas tienen alrededor del 19 por ciento de los niños en edad de escolaridad. Se trata de la franja etaria sobre la que más incidencia tienen.
Según un relevamiento que realizó LM Neuquén a principio de año, los secundarios privadas tienen una cuota promedio de 10 mil pesos.
Desde hace un tiempo, el gremio docente ATEN advierte sobre esta tendencia y las posibles consecuencias que podría tener sobre la escuela pública, ya que muchos establecimientos privados reciben un subsidio estatal. Los concejales del FIT han presentado proyectos en el Deliberante para eliminar estos giros, aunque no prosperaron.