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La carne, la sal, la leña y el fuego fueron los elementos necesarios para que el talento y las técnicas tanto ancestrales como actuales de los asadores se dieran la mano para forjar el plato más tradicional y popular de los argentinos. Zapala fue la tierra prometida y desde lejanos horizontes llegaron hombres y mujeres a buscar la consagración en el arte de hacer un asado a la estaca.
La competencia fue una circunstancia porque lo que más llamó la atención fue la camaradería, la confraternidad y el culto a la amistad y al compañerismo de todos los participantes, sin egoísmos ni mezquindades. Como telón de fondo de este espectáculo, sin precedentes en la zona, estuvo el pueblo que acompañó el festival con su presencia y ferviente apoyo a cada uno de los equipos en escena.
“La verdad es que la ciudad de Zapala respondió muy bien y eso es interesante y me puso muy contento. Lo comparo con la experiencia de haber estado en la ciudad de Cascavel (Brasil) hace cuatro años donde se hizo el Récord Guinness de 20 toneladas de costillares. Fui el único argentino invitado en ese evento multitudinario y donde esa ciudad se abocó por completo a que ese gran festival se llevara a cabo con el mayor de los éxitos. En Zapala fue lo mismo, los vecinos hicieron suya la fiesta y le dieron el toque consagratorio al evento. Fue un tremendo éxito”, señaló Ramón “Moncho” Vázquez, el reconocido cocinero que en esta ocasión fue uno de los jurados habilitados y es el actual director provincial de la Federación Argentina de Asadores a la Estaca.
“Lo de la federación arrancó antes de la pandemia, con grupos de amigos de asadores que estábamos desparramados por todo el país. Siempre estamos metidos en los eventos grandes de carnes y de asados. La idea fue aglutinar un poco a los asadores para estar más organizados. Hoy la federación ya está constituida legalmente y con comisión directiva”, detalló.
También el querido “Moncho Cocina” contó que se estableció que en cada provincia hubiera un representante como director. “Yo represento a Neuquén y hacía rato que venía peleando por una fecha en nuestra provincia. Antes de Zapala ya se habían realizado dos fechas, en Jujuy y en Córdoba”, explicó.
El reconocido cocinero comentó que “muchos asadores ya tienen asistencia perfecta y han participado en las tres fechas. La idea es que en el mes de julio, cuando vayamos al Mundial del Asado en Medellín, Colombia, es poder llevar a un representante de estos asadores para que nos acompañe. La federación ya está clasificada para participar”.
“Moncho Cocina”, el gran jurado
El cocinero trashumante del norte neuquino relató que tiene en su haber un largo camino recorrido para estar al frente y poder ser jurado. “Es un honor y una satisfacción enorme”, dijo. Comentó, además, que “no fue poca cosa estar de jurado porque la competencia fue muy pareja, fueron muchas cosas las que tuvimos en cuenta”.
"Fueron 60 participantes y tuvimos en cuenta desde la entrega de las proteínas, la carne, el encendido del fuego, la puesta en escena, la manipulación del alimento, la higiene, el comportamiento, la escenografía, tiempo de cocción, sabor y gusto, el perfume que tenía de acuerdo a cómo trabajaron la leña, el sabor si fue sal o salmuera. Son muchos los factores que estuvieron en juego y tuvimos que estar muy atentos porque fue muy rápido todo y la atención central estuvo puesta en el punto de cocción”, aseguró. Por último, se mostró feliz porque el primer premio quedó en Neuquén, con la pareja formada por Franca Cendra y Martín Páez, de Villa La Angostura.
El intendente zapalino y su mayor apuesta
“El orgullo zapalino es tremendo. Logramos con mucho esfuerzo realizar esta competencia nacional y el mejor premio que nos quedó es que la ciudad será sede permanente en la Patagonia. Es un logro de todos”, dijo Carlos Koopmann, intendente de Zapala, extasiado por el exitoso evento que se realizó en el Paseo la Estación, en el centro mismo de la ciudad.
El jefe comunal acompañó en todo momento al evento que, sin dudas, logró posicionar de la mejor manera a Zapala en el mundo de la gastronomía nacional. “La ciudad afortunadamente hoy es un faro para todo tipo de turismo. Trabajamos en ese sentido y hoy el turismo gastronómico tiene una nueva plaza para ser visitada en la provincia del Neuquén y eso nos llena de orgullo pero también de tremenda responsabilidad”, agregó.
A su vez ponderó la calidad y la cantidad de equipos participantes. “Me alegró al por mayor ver la jerarquía de los asadores nacionales pero también de aquellos que de ser simplemente aficionados se animaron a participar y dejar bien en alto sus tradiciones y costumbres, como los hombres y mujeres de mi ciudad que nos llenaron de orgullo”. sostuvo.
Don Juan Ceballos, el gran ganador
Con su simpleza y amabilidad y en especial con toda la experiencia en sus curtidas manos, don Juan Ceballos fue sin dudas el gran ganador de la competencia, más allá de no haberse llevado el primer premio. El vecino zapalino de 87 años junto a su nieta Carina y a su bisnieto Lucas crearon formaron Delicias del Fogón, el equipo más ovacionado y aplaudido de la competencia.
“Más allá de cualquier resultado, don Juan demostró el respeto, orgullo y admiración, por nuestra cultura. A él no le importaba el primer lugar, sino la posibilidad de seguir haciendo lo que ama. Es por eso que decidimos otorgarle este reconocimiento, y considerarlo como Personalidad Destacada en nuestra Federación. Felicitaciones a don Juan y a todos los que, como él, demuestran que el amor por el asado excede edades y fronteras”, expresaron desde la Federación Argentina de Asadores.
En tanto, Carina Constanzo compartió un sentido mensaje en sus redes sociales: “Gracias a todos por el reconocimiento a nuestro abuelo del corazón. El que siempre estuvo y está para nosotros y para nuestros hijos. Él está inmensamente feliz por todo lo que vino pasando. La verdad no esperábamos todo lo que sucedió y hoy más tranquilos después de tanta calidez de parte de todos nos queda atesorar todo lo que recibimos y prepararnos para el otro año, porque mi abuelo así lo quiere y nosotros le dimos el Sí. Infinitas gracias a todos”.
El gauchito enfermero desde la comarca patagónica
Un curioso “gaucho” acompañó durante toda la jornada a los integrantes del equipo “Viedma Comarca Patagónica”. A todos les llamó la atención y se llevaron una foto de recuerdo. “Soy Ricardo Daniel Sosa y junto a mi compañero Darío Alberto Quiñenao venimos desde Carmen de Patagones a representar a nuestra comarca y a dar lo mejor. Es la primera vez que participamos en un torneo nacional. Cuando uno arranca es todo nervios e incomodidad, creo que a todos nos pasa pero cuando se prende el fuego las cosas cambian totalmente”, afirmó.
Relató que prácticamente toda su vida estuvo en el ambiente de la cocina. “Voy a cumplir 33 años haciendo asados, desde muy pibe, mi padre nos enseñó la cultura del campo. Somos hijos de un criollo. Fuimos aprendiendo todas estas cosas y primero arrancó como un hobby, después fue una necesidad y hoy es una pasión”, dijo.
“Anda con nosotros nuestro gaucho, nuestro botiquín, nuestro médico. Los que trabajamos con herramientas de riesgo siempre necesitamos un botiquín, no es para nosotros mismos sino para ayudar a cualquiera. Esto es solidaridad, compañerismo y la competencia es una circunstancia. Nuestro guachito siempre nos acompañó y creo que nos va a seguir acompañando en muchos más torneos”, finalizó.
Luz y Joana, las cocineras salteñas
En este torneo las mujeres también se hicieron presentes y demostraron sus cualidades como asadoras. Con su equipo “Las Tarucas”, Luz Puca, de 27 años, y Joana Tapia, de 25, llegaron desde Salta a mostrar sus habilidades. “Estoy experimentando por primera vez sola con mi compañera, yo ya participé en el concurso anterior pero teníamos un equipo con dos chicos, ahora sólo somos dos mujeres en el grupo”, dijo.
Agregó que “nosotras no venimos a ganar, si se da sería genial, pero venimos para sumar experiencia, para conocer y de hecho conocimos a muchas personas de otras provincias que nos aconsejaron. Yo aprendí a hacer asado con mi abuelo Armando. Somos todas mujeres en la familia y yo era la que más tiempo pasaba con él, entonces me enseñaba todo a mí. Aprendí a hacer asado por él”.
Las comunidades mapuches mostraron su arte culinario
Las comunidades mapuches de la zona no quisieron perderse la oportunidad de mostrar su arte culinario y fueron parte de este evento nacional. Fueron muy reconocidos por todos. La comunidad Zapata de Ñireco (Laguna Blanca) y la comunidad Millaqueo de Los Alazanes conformaron el equipo “Organización de Asadores Mapuches”.
“Mi nombre es Lorenzo Duminao, vengo de la comunidad Zapata. En primer lugar agradecido por participar. Es la primera vez que competimos pero en esto de hacer asado tenemos varios años y ya estamos acostumbrados”, dijo uno de los integrantes del equipo. Por su parte, Lorenzo Zapata expresó: “Aprendimos a hacer asado al lado de los viejos que hoy ya no están, hay varios secretos, hay técnica. Y el asado en el campo significa amistad. Es como un gesto de bienvenida, un festejo”. Por último señaló que “las expectativas no es de salir primeros, sino el orgullo de participar y representar a la comunidad, en un evento así se logra mucho protagonismo”.