Dan Price es el líder de Gravity Payments, una empresa de Seattle que procesa pagos de tarjetas de créditos. Es un jefe diferente, o por lo menos contradice la imagen que se asocia a este cargo. Hace un año copaba las portadas por una medida nada común: rechazó su sueldo, que superaba el millón de dólares, para que todos sus trabajadores pasaran a cobrar más del doble.
Sus empleados, en gratitud por esta medida, han decidido regalarle a Price el "coche de sus sueños": un Tesla Model S valorado en 70.000 dólares, justo la cifra a la que ascenderá el sueldo anual de cada trabajador en 2017. "Con esta cifra pueden alcanzar todos sus sueños", dijo Price en una entrevista concedida a Wall Street, en la que confesaba que cobraría lo mismo que el resto de su plantilla.
"¿Cómo podría darles las gracias?", afirmó Price en su cuenta de Facebook, a través de la que dio cuenta de la sorpresa que recibió el jueves. La entrega del vehículo eléctrico fue ceremonial. "Hemos decidido cambiar las cartas sobre la mesa y darle su propia medicina. Es nuestra forma de darle las gracias a Dan por todos los sacrificios", indicó una trabajadora en el vídeo realizado expresamente para recoger el momento.