Aia, una ex miembro de las fuerzas armadas de Israel y madre de dos niños, salió a correr como cualquier día en Cambridge (Massachussetts), pero su rutina de ejercicios se vio interrumpida por un hombre que le mostró sus genitales en dos ocasiones. Imágenes de cámaras de seguridad difundidas por medios estadounidenses muestran cómo la mujer se da la vuelta y empieza a perseguir al sujeto. Los hechos tuvieron lugar el jueves 18 de julio cerca de las 7:30.
Según el relato de Aia a la cadena NBC de Boston, el hombre le mostró sus genitales en dos ocasiones. La primera vez pensó que se trató de un error, pero a la segunda se dio cuenta de que estaba siendo víctima de acoso callejero. “No era su día de suerte, porque yo decidí que eso simplemente no iba a pasar y decidí perseguirlo. Le dije que lo iba a atrapar. ‘Te voy a atrapar, cariño’”, relató al canal NBC. Con su 1,85 de estatura y largos pasos, lo alcanzó y lo tumbó al piso, donde quedó neutralizado mientras el hombre aseguraba que no había sido su intención hacer lo que hizo.
Cuando Aia atrapó a su agresor lo retuvo por unos tres minutos durante los que pidió que algún testigo llamara a la Policía, pero nadie sacó su teléfono. El hombre logró escapar cuando Aia intentó tomar su celular para ser ella quien denunciara el caso. “Mientras lo sostenía en el piso él estaba aterrado”, aseguró Aia a NBC, “estaba muy, muy asustado”. Consultada sobre si tuvo dudas al momento de perseguir al hombre, al que la policía local busca, respondió que no y añadió que lo que él estaba haciendo no era correcto y que alguien debía detenerlo. La Policía aún intenta identificar al hombre que agredió a Aia. Por lo que pidió ayuda en su cuenta de Facebook para ubicarlo.
Aunque las autoridades aplauden la valentía de la mujer, en diálogo con NBC recordaron que no es recomendable que otras personas imiten sus acciones y solicitó a las víctimas de acoso que llamen a la Policía. Ella no tiene arrepentimientos. “No estaba lista para ver su pequeño pene. No está bien”, concluyó.